Cualquier similitud con la realidad, ¿es pura coincidencia?

En el mundo hay gente que cree y gente que no. Algunos se aferran a la religión y eligen creer en algún Dios; otros van un poco más allá. Ovnis, fantasmas, curanderos, el horóscopo. Hay gente para todo.

La cualidad que une a todas estas personas, las que creen y las que no, es la de “creer” en los momentos de crisis. Un final de la facultad, un pariente enfermo o el club de tus amores peleando el promedio. Nos encomendamos a todos los dioses del Olimpo –no el de Bahía Blanca- y le pedimos al cielo que nos tire un centro, que si-River-gana-el-año-que-viene-te-prometo-que-voy-a-ir-a-misa-todos-las-semanas.

Hace no tanto conocí a un numerólogo. La numerología es una de esas cosas como el horóscopo: creés o no creés. Hay mucho escepticismo alrededor de estas “ciencias” pero sin dudas algunas de ellas pueden resultar interesantes. La numerología cuenta que cada número tiene un significado y que los números que rijan tu vida según tu nombre y tu fecha de nacimiento, básicamente, van a actuar en influencia a ella y a lo que te pase. Ya les dije: creés o no creés.

Cada persona está bajo la influencia de un número según el año en el que esté viviendo. El año comienza en la fecha de cumpleaños y el número de influencia se determina sumando los dígitos del día y el mes de nacimiento a la suma de los dígitos del año calendario en curso. ¿Parece chino? Paso a explicar con el ejemplo que más nos interesa: la Banda.

River nació un 25 de mayo. Si seguimos las indicaciones de la numerología, el número de influencia del año se calcula de la siguiente manera:

 25 = 2 + 5 = 7

Mayo = mes número 5

 Sumamos los dígitos del día y el mes:

 7 + 5= 12 = 1 + 2 = 3

 Sumamos los dígitos del año:

 2012 = 2 + 0 + 1 + 2 = 5

Y hacemos la cuenta final:

 3 + 5 = 8

Si los cálculos no me fallan, el año 8 de River comienza el próximo 25 de mayo. Nos encontramos atravesando los últimos momentos de su año número 7. El año regido bajo este número es un año de introspección. Es un año de dudas e incertidumbre. Se presentan conflictos existenciales y se observa una marcada tendencia al aislamiento. Es un año de mirar “para adentro” y analizar. Una búsqueda cuasi espiritual.

¿Les suena conocido? River se encuentra bajo la influencia del número 7 desde el 25 de mayo de 2011, aunque creo que pudo haber comenzado un poco antes. El 2 a 0 contra Boca, una serie de empates fatales y un 1 a 2 contra Lanús que llevarían al peor de los finales. El más impensado. El menos deseado.

Por más desalentador que parezca, al 7 le sigue el 8 y este número simboliza el año del logro. Quien atraviesa un año bajo la influencia del número 8 cuenta con todo a su favor; es al año de concretar las metas más ambiciosas. Un año de beneficios e inspiración. La energía del número 8 es positiva porque es la energía de los resultados y las metas. Una luz al final del túnel, una bocanada de aire fresco.

No sé si la numerología se aplica a instituciones pero sabemos que River es mucho más que eso. River sos vos, leyendo esto; River soy yo, escribiéndolo. River somos todos cada fin de semana y cada día alentando al equipo, en las buenas y en las malas mucho más. Todavía no sé si soy de las que creen o no pero parece que nos esperan cosas buenas; ojalá que empiecen el próximo sábado. Lo cierto es que, en momentos de crisis, todos elegimos creer.