Sin margen de error

“Hemos de obedecer el peso de este triste tiempo, y decir lo que sentimos y no lo que deberíamos decir. El más anciano es el que más ha soportado; nosotros, los jóvenes, jamás veremos tanto ni viviremos tanto tiempo”, decía Edgar en el final del Rey Lear, una tragedia del amigo William Shakespeare.

Aprovecho esta frase porque más que nunca quiero decir lo que siento. Puede ser políticamente incorrecto y pido disculpas si ofendo a alguien.

Basta River, basta. Los miles de hinchas que copamos todos los estadios, partido tras partido, no nos merecemos esto.

River tiene que ganar, gustar y golear siempre, ese  es el objetivo a cumplir en cada semana, que solo puede ser evitado por un gran arquero, por un árbitro malintencionado o por pelotas en los palos. Faltaba un minuto y nos empato un equipo con nombre y apellido: Guillermo Brown.

Y estoy muy caliente, muy enojado, con mucha bronca. A River no le puede pasar eso porque se llama River y es el más grande. Tenemos 33 campeonatos, tres veces tricampeón, porque acá jugó Sívorí, Labruna, Walter Gómez, Saviola, Francescoli, Crespo, Ortega, Alonso y podría escribir mil páginas más.

No nos puede pasar esto y lamentablemente es algo que se viene anunciando hace tiempo. Desde esta columna he criticado duramente a Daniel Vega por hacer tiempo contra Gimnasia de Jujuy de local. Ayer hizo lo mismo.

También he criticado el juego de River. Porque la mayoría de los partidos se juega mal. Siempre termina apareciendo la fuerza de la jerarquía para ganar los partidos. Contra Jujuy Dominguez más Trezeguet. Contra Merlo y Ferro: David Trezeguet.

River jugó mal contra Huracán, Ferro, Merlo, Atlanta, Gimnasia de Jujuy, y ganó por efectividad contra Atlético Tucumán, Desamparados y Chacarita.

Ahora bien, que la bronca no nos haga perder el bosque.

Ayer River superó al rival que tuvo en frente, pero las erráticas definiciones de David Trezeguet y Fernando Cavenaghi – golazo en el primer tiempo – y un River flojo atrás, hicieron que el partido termine 2 a 2.

River mereció ganar. Sin dudas. Pero con el merecer no alcanza, a Guillermo Brown jugando en el Monumental, y lo digo por los planteles de ambos equipos -no por nombre-, debe ganar 3 a 0.

Le pasó lo mismo que con Aldosivi, allá en Mar del Plata. No aprendemos más. Les recuerdo que Brown esta peleando por no descender al Argentino A.

La espalda de Juan Manuel Diaz fue un festín para el equipo rival y Vega nunca te va a sacar una pelota difícil.

Diaz  llegó para el torneo Clausura 2010, por 1.500.000 dólares, por el 87 % del pase. Junto a él llegaron Alexis Ferrero, Gustavo Canales y Rodrigo Rojas. Diaz junto con Ferrero se encargaron de hacer el gol de Belgrano en el fatídico 26/06. Y sigue jugando en la primera de River Plate.

Daniel Vega llegó con Passarella DT y Jose María Aguilar Presidente para el Clausura 07 – para ser tercer arquero después de Ojeda y Carrizo. Luciano Vella llegó para el segundo semestre del 2011.

Basta de Juan Manuel Díaz, basta de Vella. Basta de Vega. Basta de jugadores que juegan por vestuario y no por rendimiento y basta de no definir los partidos. Ya no hay margen de error.

En la Copa Argentina se vio un crecimiento. Los pibes del club Chichizola, González Pirez, Villalva – ¡¡que bien el Keko!! -, ese es el camino, River.

El fin de semana que viene todos a Rosario. Espero poder disfrutar de un partido en paz y con un triunfo de nuestro equipo. Fecha 35: quedan cuatro partidos – finales jugamos en el 66, 86, 96 – dejate de joder River: ganá.

Por favor te pido,  no le falles a tu gente. La que te sigue y te alienta siempre.

Por Gastón Corti