Su buena semana no alcanzó

Después de haber convertido ante San Lorenzo por la Copa Argentina, Villalva volvió a marcar esta tarde, aunque no fue suficiente. Ah, su gol fue de cabeza. Insólito.

Era el más bajito de la cancha, pero sus 155 centímetros le alcanzaron para imponerse y con un cabezazo, poner el 2-1 parcial para River.

El Keko ingresó a los 30 minutos de la segunda etapa, fue desequilibrante en ataque y redondeó una semana perfecta a nivel personal. Sin embargo, el destino tenía en mente complicarle la vida a River y opacar su rendimiento.

El miércoles, ante San Lorenzo, por la Copa Argentina, el delantero había convertido el 1-0 , ratificando un nivel que le mete presión de la buena a Almeyda, aunque por ahora sea solo una buena opción de recambio.

Pero su buen rendimiento no alcanzó. La historia es conocida y el Millo no se logró irse con una sonrisa del Monumental. Lo único que está claro es que el nivel del más chiquito crece cada vez más.

Por Antonella Valderrey