Ganó el partido que debía ganar

Alegría en Tucumán y en todo el País, porque como decía Don Angel Labruna “River es el país menos unos pocos”.

Alegría porque ganó River, porque ganó un partido de esos que mirando el fixture uno lo diagnosticaba como complicado, difícil, problemático; porque mejoró notablemente la pésima performance contra Gimnasia de Jujuy; porque convirtió cuatro goles, se levantó después de arrancar perdiendo uno a cero; porque dio vuelta un resultado adverso en el primer tiempo.

Este partido me dejó muchas cosas para destacar: el tercer gol de River Plate fue espectacular. Alejandro Domínguez apareció, como uno lo viene pidiendo hace tiempo. Todos coincidimos en que el Chori tiene un enorme talento, pero habiendo pasado 33 fechas, fue la primera vez que me alegró la noche.

Hizo una jugada encantadora que David Trezeguet, se encargó de ponerle un moño rojo y blanco precioso. Entrar en el segundo tiempo le está haciendo muy bien a él y a River, lo que verdaderamente nos interesa.

Al respecto, una vez terminado el partido habló y dijo: “Tengo que pensar en el equipo, no hay otra. Me produce dolor, pero uno tiene que tratar de sumar desde el lugar que le toque”. Luis Cubilla jugador de River entre 1964-1968 – década en la cual River no obtuvo títulos – decía en 1967: “¿Por qué perdemos campeonatos? Queremos salvarnos, nos jugamos la de cada uno y nos olvidamos del equipo”.

Si cada uno piensa en salvarse, en el ser el único salvador, nadie lo logrará y sólo River y sus hinchas lo sufrirán. Como dice nuestra gran canción: “Pasan los años, pasan los jugadores, pero lo que no pasa River es mi pasión”.

Volviendo al partido, Carlos Sánchez se encargó de hacer el cuarto gol, que también nos alegró a todos. El de ayer fue un partido raro, ellos llegaron 2 veces y convirtieron 2 veces. River tuvo 6 situaciones de gol y 4 fueron gol: efectividad casi 100 %.

Pero lo más importante de todo fue que River ganó el partido que debía ganar. Para consolidarse ahí arriba, para alejar a los temidos fantasmas – que hoy parece que están azotando al equipo de Boedo – y para salir de este torneo, al cual nos llevaron los queridos representantes de los socios: los dirigentes.

Ahora se viene San Lorenzo por la Copa Argentina y después un equipo con nombre y apellido: Guillermo Brown. A seguir exigiendo, a seguir ganando, a seguir obteniendo victorias importantes. Somos River Plate, el equipo que tiene más campeonatos en el fútbol argentino, tres veces tricampeón, el que más jugadores aportó a la Selección Argentina, el mejor estadio, los mejores hinchas, la camiseta más linda.

Debemos hacer valer esto en cada cancha, en cada pueblo, en cada provincia, aportando el mejor juego. Porque allá por la década del 30, cuando la sociedad tomaba al fútbol como un deporte y asistía a ver a los equipos que mejor lo practicaban, la mayoría eligió a RIVER PLATE.

Por Gastón Corti