El caos de la gente

Muchos hinchas de River la pasaron mal en el ingreso a la cancha por culpa de un mal operativo policial.

Si bien la gente de River se fue feliz del jardín de la república, la previa del 4-2 ante Atlético fue convulsionada. Un flojo operativo policial y de organización provocó un caos generalizado que hizo que muchos hinchas (la gran mayoría con entradas) pasaran un mal momento.

Una hora antes del arranque del partido, entre tres y cuatro micros repletos de simpatizantes millonarios, llegó a Tucumán. A esas 300 personas las demoraron en una fila que se hizo interminable y que trajo aparejado una serie de incidentes, con la policía reprimiendo con balas de goma.

El deficiente operativo hizo que el estadio sobrepasara de gente en la cabecera visitante. Ante esta situación, un grupo de dirigentes (Matías Patanian, Diego Quintás y Andrés Balotta) tuvo que colaborar con la policía y, en grupos de 50 personas, hacer pasar a cada uno, que se repartieron entre la popular y las plateas.

Otros hinchas, a pesar de contar con su ticket, optaron por irse ante semejante panorama.

“Defensa Civil dio la orden de cerrar las puertas y la acatamos en el acto. Se habían autorizado que se vendan 26.300 entradas en total, pero estimamos que fueron más de 30.000 personas que estuvieron en el estadio, según un informe preliminar. Según nuestros cálculos, por lo menos 2.000 se quedaron sin ingresar”, aseguró Eduardo Di Lella, secretario de Seguridad Ciudadana, a La Gaceta de Tucumán.

Por Paulo Filippini