Pero lo que no pasa es la gente que te alienta siempre

Faltan tan solo seis fechas para el final de la etapa más dolorosa de River. El hincha sufre como nadie este momento. El amor incondicional y genuino es el que lo hace seguir, a cambio de una simple gambeta, de un gol, o de un campeonato. Angustia, nervios, presión, ansiedad, bronca, sufrimiento, impaciencia. Pero también memoria, fuerza, fanatismo y unión. Sentimientos encontrados en la cuenta regresiva. ¿Cómo sobrellevar este momento?

Contamos los días para despertarnos de esta pesadilla. Estamos todos muy nerviosos. Nos debatimos entre banderas, entre festejar o no festejar, ganar como sea o como la historia millonaria manda. Hacemos sacrificios por obtener esa bendita entrada, pasamos noches sin dormir, hacemos malabares para juntar plata, faltamos al trabajo, nos peleamos con la gente que se burla del orgullo riverplatense. Discutimos entre amigos, pasamos del mal humor al buen humor, sufrimos hasta el final de cada fecha, nos aliviamos y festejamos un gol como si fuera el último de nuestras vidas. En resumen, para muchos de nosotros, aunque parezca exagerado, primero está River, después nuestras vidas.

Los jugadores nos piden calma, nos dicen que ellos sufren igual o más que nosotros. Seguramente ellos también sufran, pero ellos y todos tienen que entender que el fútbol y ellos mismos existen también gracias a los hinchas. ¿Qué pasaría si nadie fuera a la cancha, si nadie viera los partidos en la televisión, si nadie comprara todo el merchandising que genera la industria del “fútbol”? El hincha es hincha desde que nace hasta que se muere. Es hincha lo es toda su vida, mientras que el jugador, lo es por un par de décadas. El hincha no vive de River, pero vive por River. El hincha es hincha  porque sabe que detrás de 22 tipos atrás de una pelota, hay muchas otras cosas.

Es por esas otras cosas que se generan en nosotros, que no nos arrepentimos de este amor. Esas cosas son las que tenemos que disfrutar, las que nos hacen ser cada vez mas hinchas, y las que nunca tenemos que dejar que nada ni nadie nos las quite.

Tenemos mucho dolor, un dolor que probablemente nunca se vaya, aunque el resultado al final de este camino sea  el esperado. Nos han decepcionado, y hasta muchos han lucrado con nuestro dolor. Fuimos ingenuos, fuimos cómplices de muchas cosas, y responsables, aunque en menor medida que otros, del actual momento de River. Pero, ¿nos hicieron dejar de creer? ¿Qué es lo que hace que alguien haga quince cuadras de cola para ver un partido? ¿Será lo mismo que nos hace darnos cuenta de que somos millones, de diferentes edades, nacionalidades, clases sociales o religiones, que milagrosamente nos unimos? Es que en realidad, nosotros, somos lo mismo y sentimos lo mismo.

Entonces, ¿cómo no vamos a unirnos en este momento? Si lo que fue y lo que será River también es gracias y por los hinchas!  Por eso, en este momento, te quiero pedir que nos ayudemos, que como siempre, vayamos para adelante, que miremos el pasado (y no lo olvidemos) para construir el futuro. Que tratemos de tirar todos para el mismo lado, que hagamos fuerza, más que nunca. Que entendamos que River es fútbol, es magia, es amor incondicional, y que River somos también nosotros. Que ser de River, es ser de Angelito, de Liberti, de la máquina, del Enzo, de Bernavé, de Ramón, de Amadeo, de Sivori, de Ortega, de Walter Gomez, de Alonso, de Alzamendi, de Funes,  de  Distefano…Y ser de River, es también estar orgulloso de nosotros, de ser apasionado como nadie en el planeta. Y ser apasionado no solo es hacer “el aguante”, sobre todo en un hincha de River.

Este es el verdadero River, lo demás no lo es. Y solo el que sienta lo mismo que nosotros lo va a entender. River también somos los hinchas, únicos, irracionales, contradictorios y apasionados. A pesar de todo, lo que sentimos en este último tiempo fue tan fuerte y tan intenso, que tal vez comience a reafirmar y a reconstruir una identidad que estábamos perdiendo. Que nos va a fortalecer eso que sentimos, y va a ser más poderoso que cualquier cosa.

El futuro es la gloria, tiene que serlo, y cuando pase el tiempo, vas a ver como estuviste en las malas. Sé que ahora sos más hincha de River que nunca, y que no te arrepentís. Te prometo que cada lágrima va a dejar de ser de tristeza y va a ser de felicidad. River es más grande que todo, River todo lo puede. Te pido un esfuerzo más. Porque todos estamos orgullosos de los hinchas de River. Porque River es grande también por sus hinchas. Porque falta poco, y de la única forma en que podemos lograrlo es estando todos juntos.  Van pasando los años, jugadores, también dirigentes. Pero por suerte, gracias al cielo, lo que no pasa, es la gente que te alienta siempre.

Por Luciana Flesler