El ritual de Trezeguet

Minutos antes de cada partido, David tiene una costumbre particular. Su amor por lo colores es indiscutible.

No deja de sorprender. Desde su llegada al club, cambió dudas por aplausos y se ganó el respeto y la admiración de todos los hinchas. Es que su pasión por River se nota en cada festejo de gol, en cada entrenamiento y en cada ritual.

En la previa de cada partido, el gran David cumple con un rito especial que no hace más que ratificar su amor por La Banda. Minutos antes de pisar el verde césped, el delantero se pone la camiseta y frente a un espejo se besa el escudo durante 30 segundos, mientras sus compañeros lo miran con asombro, pero sin interrumpirlo.

Increíble. Eso puede explicar un poco mejor el porqué de tanta entrega, de tanto compromiso y de semejante ímpetu a la hora de dedicarle cada uno de sus goles a su gente. “River me devolvió la pasión”, dijo. Y vos, David, le devolviste la pasión a todos los hinchas del más grande.

Gracias, llegaste para ser el nuevo Rey de River.

Por Antonella Valderrey