Futsal: un trunfo para recordar

(GALERÍA DE IMÁGENES INCLUIDA) El equipo de Facundo Ruscica se llevó un triunfo muy importante ante Pinocho en condición de visitante. Jugó bien, ganó y festejó su triunfo por 13 a 9 en el barrio de Villa Urquiza, acompañado de una gran cantidad de hinchas millonarios.

Se esperó mucho, y se festejó en equivalencia. Es que entre ambos estuvieron repartidos la mayoría de los jugadores de la Selección Argentina que se clasificó a la Copa Del Mundo -se jugará en Tailandia en el mes de noviembre-. Pero finalmente llegó y se vivió una verdadera fiesta en Villa Urquiza. Muchos hinchas de River estuvieron alentando al Millonario, para este choque trascendental correspondiente a la primera fecha del torneo clausura 2012.

River lo ganó porque realizó un planteo inteligente, jugó a presionar en bloques desde todas sus líneas al equipo verdiblanco y evitó que le llegaran al mano a mano. No obstante, Pinocho abusó de los remates de media distancia, que no le dieron resultado a lo largo del partido. El Millo volcó lo mejor que tenía en el campo de juego para presionar principalmente de mitad de cancha hacia adelante y realizar  triangulaciones, sin demasiados toques, arriesgando a llegar rápidamente y así poder lastimar al arco defendido por Pacheco.

En tan solo once minutos y medio de la primera etapa, River ya estaba arriba en el marcador por  4 a 0. Pese a esto, el conjunto local no se admitió desánimos y fue en búsqueda del descuento que rápidamente consiguió por medio de buenas jugadas trianguladas, siempre con la pelota a ras del piso y con mucha velocidad en los pases, que muy pocas veces fueron erráticos. El error principal del conjunto local, fue buscar desesperadamente el arco de River con remates de media distancia, que se iban muy lejos y no llegaban a inquietar. El primer tiempo finalizó con un suspensivo 5-2 a favor del equipo de Núñez.

El complemento lo tuvo a Pinocho más decidido a buscar el partido, tomó la posesión de la pelota, sacó buen provecho de las muchas jugadas detenidas que le otorgó el árbitro del partido y tuvo un ojo clínico sobre las distracciones de River, que fueron muchas en defensa.

Ese juego vertiginoso propuesto por el elenco local fue muy bien aprovechado por la velocidad de los chicos de River, que utilizaron como principal herramienta la paciencia pese a la expulsión de Federico Dotolo, y el carácter impuesto pura y exclusivamente en el juego, y no fuera de la cancha. Sobre el final, la diferencia era solamente de un gol en el marcador pero la paciencia, velocidad y eficacia necesarias fueron los cimientos de un River ganador, de un equipo que, a falta de dos minutos para que termine el encuentro, comenzó a rotar la pelota, a buscar espacios ante un impotente Pinocho que cometió demasiadas faltas no cobradas por los jueces del partido, quienes tuvieron una muy floja actuación.

Ganó River. Porque fue superior, supo jugar con y sin la pelota, no aprovechó sus jugadas de pelota detenida, pero si tuvo como principal opción la unión de todos los jugadores en cada área de la cancha, para ganar cada pelota dividida y seguir adelante, para sacar varias pelotas en la línea con un claro destino de red y porque fue superior desde el primero hasta el último hombre en juego, comenzando por el arquero, José Mandayo, que tuvo atajadas espectaculares en momentos cruciales del partido.

Fue un triunfo con goleada incluida que se recordará por mucho tiempo, por lo emotivo del partido, todos los condimentos que presentó dentro y fuera de la cancha y la gran cantidad de goles que hubo en este 13 a 9 favorable River, que se acomoda en la cima de la tabla, aún con dos partidos menos.

¿Quienes hicieron los goles de River? Agustín Cafure, en cinco oportunidades; Alejandro Seoane, con un hat-trick; dos goles de Alejandro Artymowicz; Carlos Peloso, Lucas Francini y Federico D’Otolo.

LA PALABRA DE LOS PROTAGONISTAS

”Es muy importante para nosotros, por todo lo que trabajamos en la semana para lograr esto. Por como lo vivió la gente… Por momentos lo liquidamos, se nos escapó de nuevo el partido, pero fue hermoso haber ganado. La clave estuvo en que no nos desconcentramos nunca e hicimos al pie de la letra las cosas que venimos practicando hace tiempo con Facundo Ruscica. Tenemos poco tiempo para disfrutar esto, el viernes a volver a entrenar, porque si seguimos así podemos aspirar a ser campeones”, declaró el jugador Federico D’otolo.

Por Roberto Blanco