Aliento Monumental

Con un estadio repleto, la hinchada brindó una verdadera fiesta, con globos, bengalas y un aliento hasta el final.

 

Hinchada Monumental. Y alivio, también Monumental. En la previa, Rosario Central había ganado su partido. Si River perdía, quedaría en zona de promoción. La gente había agotado las localidades en la semana, haciendo hasta 15 cuadras de cola. Ah, ya no queda una entrada para el partido del próximo domingo ante Aldosivi, en Mar del Plata. Pero ese es otro tema. Lo de Instituto, para los hinchas, no fue el mejor partido del campeonato: fue el mejor. Porque costó, pero el equipo tuvo actitud y salió a ganar el partido. Con riesgos, cambios, críticas y figuras impensadas como el Maestrico González.

 

La hinchada entendió que era el partido clave para saber si se puede lograr el objetivo. Gente de todos lados, porteños, cordobeses, filiales que vinieron desde lugares muy lejos como Misiones. “Para ser campeón hoy hay que ganar”, se entonaba tras un recibimiento imponente para el equipo. Los más aplaudidos fueron, a la hora de nombrar la formación, Cirigliano,el Chori Domínguez, Cavenaghi, Trezeguet y Almeyda. Todas las canciones en la primera etapa recalcaron lo mismo: el apoyo y la exigencia de ganar todo lo que queda.

 

Se sufrió, River dominó la mayoría del partido, pero hubo demasiadas emociones para soportar. Travesaños, palos, todos los delanteros que habían tenido claras situaciones para convertir. Hasta que por fin vino el gol, de la mano de la ultima incorporación millonaria, que no perdona a ningún arquero, y el grito que había quedado atragantado se pudo desquitar.

 

Al final, la explosión y el desahogo. Los últimos cinco minutos adicionados parecieron eternos. Aplausos para el “Rey David”, el “Cavegol”, el Pelado, y hasta para el Chori Domínguez, que no tuvo un buen partido. 60 mil almas que se descargaron y fueron protagonistas de la noche. Un paso más, en un partido clave contra el que venía jugando mejor, pero que esta vez se vio superado por River, el que siempre fue mejor que los demás.

 

Aliento Monumental, hinchada Monumental, un partido inolvidable, muchas emociones que el que estuvo en la cancha va a recordar como nadie. Alivio Monumental. La hinchada, que siempre va a estar, estuvo. Con un amor incondicional, irracional, y muchas veces incoherente, viviendo como puede este momento. Pero siempre, sin dudas, alentando hasta el final.

 

Por Luciana Flesler

 

Imagen: Nicolás Aboaf / Pasión Monumental