Uno por uno vs. Atlanta

Pasión Monumental analiza la actuación de cada jugador de River, tras la derrota por 1-0 ante Atlanta, por la vigésimo octava fecha de la B Nacional.

Daniel Vega (7): el mejor del equipo. Tuvo dos atajadas notables y dio seguridad en el juego aéreo.

Luciano Vella (3): flojo en la proyección, con centros improductivos. Por algo Almeyda lo sacó.

Jonatan Maidana (4): sufrió mucho con los Soriano y no aportó en ataque en los centros, uno de sus fuertes.

Ramiro Funes Mori (2): nervioso, leyó mal una jugada, se durmió y tuvo que bajar a Abel Soriano para que no se fuera mano a mano contra Vega. Bien expulsado.

Juan Manuel Díaz (5): no se complicó en la marca como sus compañeros. En ataque no aportó mucho, pero tuvo un correcto partido.

Carlos Sánchez (4): metió un cabezazo, un zurdazo que pasó cerca y una chilena. Luego le pesó la pelota.

Leonardo Ponzio (4): bajó considerablemente su nivel en los últimos dos partidos. Mal con la pelota, sólo en el medio para contener.

Lucas Ocampos (3): sus zancadas no se vieron en Liniers, no se asoció en lo corto con nadie, pasó mal el balón y el DT no dudó en reemplazarlo.

Alejandro Domínguez (3): ya quedó claro que su rol de conductor no es lo que mejor le sienta a él y al equipo. El tema es dónde lo ubica Almeyda para que gravite. Volvió a jugar lejos del área y duró 45 minutos en cancha.

David Trezeguet (5): participó poco del juego, fue una amenaza permanente para la defensa rival y no le llegó mucho la pelota.

Fernando Cavenaghi (4): más allá de haber fallado un penal, el capitán tampoco anduvo bien con el balón y se tiró mucho atrás para conectar.

Los que ingresaron:

Martín Aguirre (4): su cambio no modificó nada. Busco imprimir más vértigo y pase vertical, pero no gravitó.

Daniel Villalva (5): picante e incisivo, intentó con desbordes, no siempre bien finalizados. Almeyda insiste con el Keko como volante, pero su gambeta se pierde lejos del área.

Rogelio Funes Mori (-): no jugó muchos minutos, pero pegó un remate en el travesaño después de haberse sacado a su defensor con mucho oficio.

Por Leandro Buonsante

Imagen: Olé