Jornada libre para los chicos

Con motivo de los festejos por la ceremonia de Pascuas, la Asociación Del Fútbol Argentino también tomó la decisión posponer la cuarta jornada de la Copa Carlos Stella, para el sábado 14 de abril. Ferro será el próximo rival, primero de los seis metropolitanos.

Los chicos de River atraviesan un gran momento, desde la Novena División, dirigida por Ricardo Lazbal, hasta la Cuarta conducida tácticamente por Jorge Gordillo. Es cierto que el torneo lleva menos de un mes de competencia y hablar sobre el certamen en general todavía es prematuro, pero lo cierto es que todos los chicos en sus divisionales comenzaron de menor a mayor desde lo futbolístico, y esto, les dio grandes resultados a la hora de mirar el resultado de cada partido y los marcadores globales, donde hemos registrado grandes goleadas a favor, con ocho y más goles respectivamente.

De esta forma, tanto los jugadores que recién empiezan a jugar en el Anexo Ezeiza cada sábado por la mañana, como aquellos que ya saben incluso lo que es entrenar con la Primera División, están de a poco desglosando una idea de juego. Pese a empezar con dureza los primeros partidos -a mediados de marzo frente a Rosario Central-, desde el punto de vista físico, desde la óptica del juego y la identidad futbolística, todas las categorías demostraron su fútbol de siempre, de manera intacta más allá del resultado.

Las Categorías Juveniles de River descansarán este fin de semana, y esperarán a Ferro Carril Oeste por la cuarta fecha, con un curriculum en mano que presenta un gran augurio para este año, de seguir jugando de esta forma. Es que River, desde su debut, tuvo un paso arrollador por las áreas rivales y marcó una tendencia al menos, por sobre los equipos del Interior de nuestro país y las afueras de Buenos Aires, arrojando un saldo de 66 goles a favor, y tan solo 6 en contra. Tres de esos seis goles que recibieron los juveniles, fueron en calidad de visitante, entre Rosario, Junín, y Bahía Blanca.

Hay que detenerse, y de manera obligatoria, en la palabra mayor de cada uno de los entrenadores, que amablemente jornada tras jornada le dejan sus sensaciones en cada partido a Pasión Monumental. Todos coinciden en que las seis divisionales tienen muchas cosas para corregir, desde el arquero, hasta el último de los puntas. La paciencia cuando la pelota no llega, tranquilidad para afrontar las pelotas divididas que muchas veces suelen terminar en faltas innecesarias, y, por extraño que parezca, también buscan que los chicos tomen consciencia de estar tranquilos a la hora de la definición, porque lo importante más allá de estos 66 goles que registran a su favor, no es que cada mano a mano sea gol, sino, la manera en cómo se llega al gol. Porque esto, forma parte del aprendizaje de los chicos, etapa tras etapa. Para que, así como definen y conmueven hoy al predio de Ezeiza, mañana estremezcan al Monumental.

Por Roberto Blanco