A 26 años de un gol histórico

Hoy, 6 de Abril, se cumplen 26 años de la pelota naranja. 26 años de ese triunfo en la cancha de “ellos” y la vuelta olímpica de un equipo que hizo historia.

“Pensar que cuando volví, en el club todos mencionaban la palabra descenso. Los dirigentes me comentaban que la mano venía brava y que había que sumar puntos para el promedio. Simplemente les respondía que yo había llegado para salir campeón, como siempre. Y tuve razón: fuimos subcampeones ese año, ganamos el Metro 85/86, la Copa Libertadores, y ahora no vamos a Japón ni a pasear ni a comprar regalos. Vamos por otro título. Yo quiero ganar Todo.”

Norberto Alonso – 1986.

River se había consagrado campeón cinco fechas antes, en la fecha 33, al golear a Vélez por 3 a 0 con goles de Héctor Enrique, Néstor Gorosito y Enzo Francescoli, de penal. El Enzo fue el máximo goleador del torneo con 25 tantos.

En ese torneo, River obtuvo el título con 10 puntos de ventaja sobre el segundo. Ganó 23 partidos, empató 10 y perdió 3, con la particularidad del partido histórico: 5 -4 contra Argentinos Juniors, jugado en el templo, y con las dos victorias sobre Boca: 1 – 0 en el Monumental, con gol de Alejando Montenegro; y el 2 – 0, con goles de Norberto “El Beto” Alonso.

Este último partido nos convoca.

La tarde del 6 de Abril de 1986, River llegaba a la bombonera a mostrar su título, su juego y a dar la vuelta olímpica. River ganó un partido que quedó en la historia.

En la previa, dio la vuelta frente a los agravios, agresiones e intolerancia de los locales al grito fervoroso de miles riverplatenses que cantaban: “Dale Campeón, dale Campeón”.

Por los papelitos del recibimiento el juez Francisco Lamolina decidió jugar con una pelota de color NARANJA.

Una vez comenzado el partido, River Plate estuvo a la altura de las circunstancias.

El primer equipo formó de la siguiente manera: Nery Pumpido; Saporiti, Ruggeri, Karabin, Montenegro; H. Enrique, Gallego, Alfaro, Morresi; Amuchástegui, Alonso. El DT era Héctor Veira.

Era un superclásico como estamos acostumbrados. Muchos nervios, trabado, sin buen juego.

Hasta que al minuto 30 del Primer tiempo, luego de un full al loco Héctor Enrique, llegó el centro de Alfaro y apareció el Beto Alonso con un cabezazo marcando el primer gol del encuentro.

Ahí comenzó el festejo más recordado de la historia del fútbol: Alonso corrió besándose la remera, con los ojos llenos de lágrimas, se la agarraba con fuerza y gritaba con el alma su Gol,  mirando fijamente a la multitud que acompañaba al Millonario. Momento sumamente emocionante. Conmovedor.

En el segundo tiempo, con Nery Pumpido como figura y resistiendo el avance boquense, River se encontró con un full en el borde del área a Claudio Morresi y en el minuto 83 llegó el segundo gol de la tarde.

El Beto Alonso pateó el tiro libre y un desvío en la barrera descoloco a Hugo Gatti y a cobrar: segundo gol y partido definido.

Alonso se arrodilló frente a la parcialidad Riverplatense, que copaba la segunda y la tercera bandera y nuevamente se besó con amor la hermosa camiseta de River.

River se llevaba el superclásico y se preparaba para obtener sus primeros títulos internacionales: La Copa Libertadores y la Copa Intercontinental.

El Beto minutos después del partido sentenció: “Hoy Dios habrá dicho: ´Beto, te toca a vos´. Y metí dos goles. Cuando me contaron que se jugaba con una pelota naranja, me dio igual: yo sabía que el Loco la iba a terminar yendo a buscar adentro”.

Norberto “El Beto” Alonso es el quinto goleador de la historia de River: convirtió 149 goles y obtuvo 9 títulos con la Banda: 7 títulos locales (Metropolitano: 1975, 1979, 1980 1985/86) y (Nacional: 1975, 1979 y 1981); y 2 campeonatos internacionales en 1986 (Copa Libertadores de América y la Copa Intercontinental)

Alonso decía que para ser jugador de River “tenés que tener el corazón de River, no el corazón de madera”.

Al año siguiente, en una tarde de junio del 87´, el Beto se retiraba de River Campeón del mundo.

Fue uno de los últimos ídolos de River, ídolo de verdad, realizador de hazañas, de goles importantes, de títulos. Un jugador lleno de virtudes técnicas que las puso en ejercicio en la cancha, no en los micrófonos.

Gracias Beto, por haber participado y por hacer tu aporte para que River sea El Más Grande. Lejos.

Por Gastón Corti