Milagro y final feliz

Cristian Pérez, el hincha de River que había recibido una salvaje agresión hace nueve días en la bajada de la autopista Buenos Aires-La Plata, obtuvo el alta definitiva en la mañana de hoy.

Su vida corrió riesgo. Atravesó momentos muy difíciles y angustiantes para todos sus seres queridos -incluso Matías Almeyda preguntó en varias oportunidades-. Nueve de cada diez personas, según los médicos, fallecen ante un golpe de semejante magnitud en la zona del corazón. Y en el caso de “Carapa” fueron tres, aunque la gran tarea de los doctores, en el hospital Rossi, sirvió para evitar un desenlace trágico.

El mundo River quedó conmocionado a raíz de lo ocurrido, especialmente porque fue de una manera inesperada, luego de los vecinos de un asentamiento atacaran con piedras y proyectiles a los hinchas que se dirigían al Estadio Ciudad de La Plata. Muchos decidieron actuar en legítima defensa, entre ellos Cristian Pérez, quien jamás debe haber imaginado que el asunto podía llegar tan lejos.

Lo cierto es que un milagro y la rápida atención de los médicos, sumado a la urgencia que tuvieron en trasladarlo aquellos que compartían la combi con él, hicieron posible que hoy finalizara la preocupación por un nuevo episodio de violencia. Sin embargo, los organismos de seguridad y los simpatizantes que el próximo sábado hagan el mismo recorrido para visitar a Gimnasia tendrán que asumir varios recaudos para que la historia no se vuelva a repetir.

Por Germán Balcarce