Liniers, vestido de rojo y blanco

River goleó en la cancha de Vélez Sarsfield, con las tribunas llenas y el desahogo de los hinchas, quienes pudieron gritar tres goles y mantener la esperanza de seguir en la punta. Fue la vuelta al José Amalfitani, donde había fallecido Walter Paz, que también tuvo su homenaje.

El “donde juegues vas a ser local” ya es una costumbre millonaria .Con el canje que todos odian, en especial los que se quedaron afuera, la gente se acercó a la tierra fortinera para ver el estreno del tridente ofensivo desde el inicio del partido, que hoy dio resultados. River había sido local en este estadio por última vez el 6 de diciembre de 2008 (River 1- Godoy Cruz 2). La visita tuvo algunas postales de color, como los hinchas bajando del colectivo 172, de colores azul y amarillo, pero teñido de rojo y blanco. O las cargadas de la gente como “Vélez, llenaste la cancha”, “las tribunas altas también existen”, “hoy no toca Luis Miguel”. Un clima alegre que anticipaba el encuentro.

Fue un triunfo más, aunque enmarcado en una realidad muy diferente a otras épocas, y una hinchada mucho menos exigente. El mismo arco que vio goles de jugadores como Andrés D’alessandro o Marcelo Galllardo, hoy los tuvo de la mano de Fernando Cavenaghi y David Trezeguet. Son nombres de categoría, pero en un campeonato que parece condenar al hincha a sufrir hasta el final, con actuaciones irregulares del equipo que busca volver al buen juego.

En septiembre de 2010, cuando River perdió 2-1 frente a Vélez, en Liniers, falleció Walter Paz. Todavía hoy no hay justicia ni esclarecimiento de un hecho tan trágico como de negligencia por parte de un club que no supo facilitar una ambulancia a tiempo. Lo cierto es que el hincha fue recordado en las tribunas con banderas como” Walter Presente”, “Walter no hay distancia que nos separe de este amor” y “justicia por Walter”. Una hinchada que acostumbraba a visitar Liniers del lado visitante y hoy lo hizo del lado local, con el enojo de muchos que murmuraban sus quejas: “Hoy importa más la plata de recitales que la gente”. Y un club como Vélez que se rehusaba a prestar su estadio, hoy cambió -especialmente porque dejó atrás la época preelectoral-, y quizás no sea la última vez que sea visitado por la banda como local.

A 80 años del estreno de la camiseta con la banda roja, hoy las exigencias no son las mismas, pero el sentimiento sigue creciendo. El recibimiento con el “para ser campeón, hoy hay que ganar” fue escuchado en este capítulo del campeonato. Tras el gol de Trezeguet, las tribunas sonaron con el “pero lo que no pasa es la gente que te alienta siempre” . Los goles de Cavenaghi terminaron de hacer estallar el estadio: “El día que me muera, yo quiero mi cajón…”.

La pantalla del Amalfitani con la bandera de River flameando, las remeras levantadas al final del partido y el “yo te quiero, no me importa nada, te vengo a alentar”. Se va otra fecha que nos permite respirar, esperando el próximo partido. La gente dijo presente una vez más, esta vez en Liniers. Pero el corazón siempre estará y se quedará en Núñez.

Por Luciana Flesler

Imagen: Olé