Un ejemplo de profesionalismo

En la semana, Lucas Ocampos se quedó después del entrenamiento para practicar centros con su pierna menos hábil. Un gesto que demuestra las ganas de aprender y superarse de un joven de solo 17 años. Para imitar.

No es una obligación. Seguramente nadie le diga nada si no lo hace, y tampoco es probable que el técnico lo saque del equipo por no tomar este tipo de decisiones. Pero lo cierto es que demuestra una actitud que es digna de destacar, mucho más si el ejemplo lo da, nada menos, que uno de los jugadores más jóvenes del plantel.

En estas ocasiones, tampoco es bueno recaer sobre los jugadores que no lo hacen, principalmente porque primero habría que saber, por ejemplo, cuántos trabajadores que se quedan después de su horario de oficina para perfeccionar errores.

Es simplemente destacar la actitud de Ocampos. Un chico que pasó de la Sexta División a ser titular en Primera, al que siguen de cerca los mejores clubes del mundo y con un futuro que seguramente no necesite de estas actitudes para que sea exitoso.

Aunque claro, estas acciones lo van a ayudar para que ese futuro sea aun más prometedor de lo que parece. En la semana se dio a conocer su convocatoria para la Selección Sub 20, dirigido por Marcelo Trobbiani, ¿casualidad?

En lo más mínimo. La capacidad  del volante es indiscutible, pero si a eso le suma sus ganas de mejorar, los resultados van a ser ése y muchos más. Da gusto ver que un chico de su edad no se conforma. Un gesto que el hincha tiene que destacar. Un verdadero ejemplo de profesionalismo.

Por Antonella Valderrey