A 80 años del debut de Bernabé Ferreyra: el que hizo millonario a River Plate

La potencia de su pegada hizo desmayar literalmente a varios arqueros, incluyendo a uno de Boca en un triunfo de un Superclásico de los años 30. “No es un hombre, es una fiera”, destacó Hugo Marini, un periodista del diario Crítica, al verlo debutar.

“El mortero, “El cañonero”, “El romperredes”,  “El balazo”, “El ñato”, “La catapulta”, “La fiera”. Tantos apodos que jamás lograrán describir a Ferreyra, uno de los más grandes futbolistas de la historia riverplatense, del fútbol argentino y mundial. Dicen que sus pelotazos alcanzaban los 200 kilómetros por hora. Un promedio de más de un gol por partido. Del club Jorge Newbery, de Rufino. De pintor de ferrocarriles pasó a ser el dueño de la cifra mundialmente más alta pagada en esos años por un jugador de fútbol, cuando fue transferido de Tigre a River Plate.

En su debut, el 13 de marzo de 1932, La Banda le ganó 3-1 a Chacarita. Allí comenzó la increíble carrera de goles: 19 en 12 partidos. Le pegaba tan fuerte a la pelota que llegó a quebrar las muñecas de un arquero de Independiente y lo hizo desmayar. Años antes,  había provocado lo mismo en un arquero peruano. Y no podía faltar, también en uno xeneize, con el gol que le dio la victoria al  Superclásico luego de un pelotazo en el estomago a su víctima, Arico Suárez.

Cuando Bernabé  jugaba llenaba todas las canchas y generaba una verdadera revolución. Por eso, el primer título profesional millonario tenía que ser con él como goleador. Cuando el equipo jugaba en el Interior, aumentaba el precio de las entradas sólo para verlo. “Así que usted es Bernabé. Vine a saludarlo porque los diarios hablan más de sus goles que de mí”, le dijo el presidente Agustín P. Justo a “La fiera”. Hasta el mismo Carlos Gardel lo homenajeó en sus tangos.

En River, Ferreyra jugó 185 partidos y convirtió nada menos que 189 goles, mientras que en toda su carrera logró 206 tantos en 198 encuentros. Nos dejó el 22 de mayo de 1972, para convertirse en la primera leyenda blanca y roja. Varias calles de ciudades y tangos llevan su nombre, y hasta él mismo actuó en varias películas.

Ganó los campeonatos millonarios de 1932, 1936, y 1937,  y la Copa América con la Selección Argentina en el mismo año. Fue el máximo artillero de Primera División, con 43 goles, también en el 32. La primera gran estrella del fútbol argentino, el que logró más goles que partidos jugados. Y sí, era su destino: él nos hizo millonarios.

“Puede que haya habido mejores jugadores, pero ídolos como él no habrá. ¡Mataba! ¡Asesinaba! Fue único. Es indiscutible, así como hubo un solo Gardel, hubo un solo Fangio y un solo Bernabé. ¿Sabés lo que representa Bernabé para el pueblo? Gente que nunca había pisado una cancha iba solamente a verlo a él. En un momento en el que el fútbol estaba bastante bajo, lo levantó él solo”, manifestó Aníbal Troilo.

Por Luciana Flesler