¡Feliz cumpleaños, Burrito!

(VIDEO INCLUIDO) Tal vez sea el último gran ídolo millonario. Tal vez vuelva a vestir el manto sagrado, que tanto ama, en un merecido partido despedida. Tal vez ese chico, que nació en Ledesma, Jujuy, un día como hoy, pero hace 38 años, no se pueda separar de su gran amor. Quizás por eso algunos afortunados lo vean, de vez en cuando, acompañando a sus hijos al instituto del club. Otros lo tendrán tatuado en la piel, o le dedicarán banderas. Y otros recordarán que hasta le hicieron su propia canción “ese Burrito no es un Burrito cualquiera…”.

Hace más de 20 años debutaba en la primera de River, un 14 de diciembre de 1991. Por esas cosas de la vida iba a ser de la mano del director técnico que hoy como presidente lo vio partir. Su primer gol lo hizo en 1993, precisamente ante Quilmes, último rival de La Banda. A partir de ahí,  ganó los torneos Apertura del 91, 93, 94, 96, el Clausura 2002 y el último millonario, en el 2008. Y cómo olvidar la Libertadores del 96. Además, jugó en la Selección Argentina y estuvo presente en tres mundiales, así como también pasó por varios equipos del exterior.

Hoy, los hinchas lo siguen viendo, pero con otras camisetas dentro del fútbol argentino y hasta enfrentándose a River. Muchos fieles lo seguirán en Defensores de Belgrano, su actual equipo, muy cerca del Monumental. “El descenso es una tortura. A River lo sigo por televisión, no me gusta ir a la cancha porque me da un poco de cosa. Pero si tiene la suerte de ascender, iría para llevar a mi hijo”, reconoció hace unas semanas.

Sus gambetas, sus enganches, su forma de caminar o de patear penales, lo hacen especial, lo hacen “ese jugador distinto”. Levantando su última copa hace cuatro años decía “quiero morir en River”. Y el corazón del hincha, que todavía sigue recordando el grito de “Orteeegaaa, Orteeegaaa” en la cancha, le responde: “Ariel, no vas a morir en River, porque en River sos eterno”. Gracias por tu magia. ¡Felicidades!

LA FRASE
“¿Por qué me cargan, che? ¿No me creen? Ya van a ver lo que les digo: algún día voy a jugar en River”,  Ariel Arnaldo Ortega, a los siete años, a sus amigos.

Por Luciana Flesler