Carta al jugador

Querido jugador del Club Atlético River Plate:

¿Alguna vez te pusiste a pensar en lo linda que es tu camiseta? Yo pienso en esos colores todos los días y no puedo entender cómo vos no te enamorás. Mi mamá prometió que iba a desaparecer mi buzo de River si no me lo saco pero, ¿cómo no usarlo? Cuando me pongo la Banda siento que nada me puede pasar; a los ojos del mundo, soy una persona diferente, no soy alguien más. Ojalá todos pudieran sentirse así.

Querido jugador, sos un elegido. Vestir esa camiseta es un orgullo mundial pero nadie nos regaló ese título; se ganó a base de magia, goles, taquitos y gambetas. Agrandate un poco pero jugá con humildad, no te olvides de las palabras de Leopoldo Bard: “Hidalguía y caballerosidad. Esta es la tradición que deben mantener incólume los que visten los gloriosos colores del Club River Plate. Ese es el legado de los que fundamos el club”.

Yo te entiendo, no es fácil estar en el ojo de la tormenta pero para nosotros tampoco lo es. Sé que están dando lo mejor de sí, por eso les pedimos la cabeza fría y el corazón caliente para afrontar cada partido. Hay que tener paciencia y compromiso; confío en que lo vamos a lograr pero hay que demostrar que todavía sabemos cómo jugar a lo River. Ganar y gustar y golear. Tranquilo, de a poco va a ir llegando.

Querido jugador, no te olvides de los grandes que nos hicieron grandes y aprendé sobre cada uno de ellos. La contundencia de Angelito, el amor incondicional del Beto, la tenacidad de Bernabé Ferreyra, el ingenio del Charro, la exquisitez del Maestro Pedernera, la precisión de Muñoz, el encanto de Sívori, la osadía de Amadeo. Ese es el legado que debemos seguir y respetar para no perder de vista quiénes somos.

Hace tiempo que quiero escribirte pero no encontraba las palabras justas para hacerlo. En este revuelo de fútbol, prensa y emoción siento que sos vos al que tengo que hablarle porque, después de todo, nuestra felicidad está en tus pies.

Por eso, querido jugador, te quiero pedir algo: dejá todo en la cancha, queré esta camiseta, entregate día a día para ser mejor y para hacernos mejores. Tenés todo a tu favor, no lo uses en contra. El club más grande del país, referente en el fútbol mundial; el mejor estadio; los mejores maestros; títulos de todos colores; la camiseta más linda y una hinchada incondicional. Estás escribiendo la historia de casi todos, del país menos algunos. No lo hagas a medias, sólo vos podés hacernos sonreír.

Con el corazón en la Banda y la Banda en el corazón,

Vic.