Cuna de cracks

Las Inferiores del club siguen dando que hablar en todas sus categorías. En los últimos días, tres divisiones se coronaron campeonas en diferentes partes de la Argentina. No sorprende, la cantera del Millo fue, es y será un motivo de orgullo para los riverplatenses.

Históricamente, el semillero del club le brindó a nuestro fútbol a las figuras que lo hicieron crecer, engalanó con su estilo a cada cancha del país y emocionó con su juego a generaciones y generaciones de hinchas, y no sólo de La Banda, del mundo entero. ¿O acaso algún hincha de la Juventus desconoce las genialidades del Cabezón Sívori? ¿Algún seguidor del Real Madrid puede negar la figura de Alfredo Di Stéfano? Incluso, en la actualidad o en el último tiempo, ejemplos sobran: Pablo Aimar, Javier Saviola, Gonzalo Higuaín, Radamel Falcao, Erik Lamela, Mateo Musacchio y otros tantos futbolistas talentosos.

Pero seguir enumerando nombres propios, sería caer en lo obvio, en lo que todos conocen. Porque cualquier hincha de River sabe que el club es el más grande de la Argentina, justamente por las glorias que enorgullecieron a todos vistiendo estos colores, tan manchados en los tiempos que corren. Es que claro, bien puede parecer absurdo recordar a estos jugadores en este momento, el más duro de la historia, el que llena de dolor a todos, incluso a esas mismas glorias que pisaron el Monumental y a todos aquellos que tuvieron la suerte de disfrutarlos dentro de un campo de juego.

Sin embargo, la realidad es que cuando se toca fondo, sólo queda repuntar. Mirar para adelante, aprender de los errores, renacer desde el dolor más profundo. Pero para eso es necesario tener herramientas, tener a los intérpretes para conseguirlo. ¿En River están? En River, sobran. En estos días, varios chicos con sed de revancha, chicos que disfrutan de vestir estos colores sagrados, que dejan todo, día a día para representar de la mejor manera al club, y vaya que lo hacen. Desde los más chicos a los que están cerquita de la Primera, todos con algo en común: talento y el estilo que siempre caracterizó al club de Núñez.

Hoy en día, hay muchos chicos en la cantera con esa capacidad. Si se habla de logros, se pueden mencionar la Copa Xalapa, obtenida por la Séptima División el año pasado; la gira de la Reserva en los Estados Unidos; la Neuquén Cup, que consiguió la categoría 1999; el Torneo Centro de la República, obtenido por la categoría 2000; y el último campeonato, el que la Sub 17 trajo desde el Sur, la Copa Aniversario de Comodoro Rivadavia.

Y a la hora del equipo actual, hay que hablar de nombres propios. El plantel de ahora está atravesando este difícil momento con varios jugadores surgidos de las Inferiores y que están cumpliendo con excelentes rendimientos: Ezequiel Cirigliano, Lucas Ocampos y lo más relegados pero con un futuro inmenso, como Leandro González Pirez, Germán Pezzella o el arquero Gaspar Servio.

Los que también están ahí, a un paso de Primera, desde el arco, con Rodrigo Rey; pasando por la defensa con juveniles como Eder Balanta, Esteban Espíndola López, Diego Martínez; el medio campo, muy bien representado por Facundo Quignon, Claudio Kranevitter, Augusto Solari; y los creativos y goleadores, Juan Cazares, Cristian Insaurralde y Luis Vila, este último ya pretendido por varios equipos de Primera.

Los más chicos que sorprenden a propios y extraños con su habilidad dentro de la cancha: Juan Cruz Kaprof, Franco Iberra, Tomás Martínez, Giovanni Simeone, Lucas Pugh o Federico Andrada, máximo goleador de las Inferiores, o ante la polémica de la cantidad de tantos que convirtió, uno de los mayores artilleros de la cantera millonaria.

Todos ellos, por citar algunos nombres, y muchos más son el futuro del Millo. Los jugadores que van a seguir demostrando por qué River es el club más grande del país, los que van a cautivar a los hinchas del fútbol con sus exquisiteces adentro de la cancha y los que vamos a poder disfutar, claro, cuando la pesadilla se acabe y el objetivo ya no sea el de volver al lugar que nunca deberíamos haber dejado… cuando el objetivo sea ganar, gustar, golear y obtener cuanto título se cruce por delante.

Por Antonella Valderrey

Imagen: Agustín D’Alesio