No alcanzan las tribunas, no alcanzan las distancias

Fue la noche perfecta en San Juan. La gente cada vez más entusiasmada siguió al equipo a todos lados y se llevó como premio otro triunfo, con goleada incluida.

Noche de carnaval en Cuyo. San Juan se vio invadida por camisetas rojas y blancas. Una vez más River parecía local. La gente fue llegando el viernes, sábado, y el domingo se reunió en el Estadio Bicentenario para seguir fielmente a su religión: los colores. Todo el país representado, desde Salta a Mendoza, desde Misiones a Río Negro. Los sanjuaninos estuvieron en el hotel de los jugadores viendo a sus ídolos. Banderazo, caravana al estadio. Hace rato que no importan las distancias.

En la popular, una bandera con la leyenda “Si pudiera jugar para siempre con vos”. Banderas de Buenos Aires: Munro, San Telmo, Fiorito, Almagro, San Justo, Palomar. El candidato a ascender y el candidato a permanecer en la categoría. Para ser campeón hoy hay que ganar. Un minuto de silencio por la tragedia de Once, y empieza a correr la pelota.

En la tribuna se juega el otro partido. Se despliega la bandera de los borrachos del tablón en respuesta a la hinchada puyutana. Bengalas reciben a los equipos. Hasta que la cordillera se levanta con el gol de Ponzio. “Esta es tu hinchada la que nunca te va a abandonar. Vayas a donde vayas…”. En el entretiempo las pantallas le muestran al país los paisajes, la cultura y la música sanjuanina.

En el segundo tiempo la gente le da la bienvenida a Trezeguet. Igualmente se extrañan el Chori y Sánchez. Algunos desprevenidos corroboran los números de las camisetas y los jugadores. ¡Gooool de Funes Mori! Se levanta la hinchada: “Esos colores que llevas son parte de la enfermedad de la que nunca me voy a curar”,” Que loca esta la hincha cuando va a ver a River…” ¿Falta algo? Falta mucho. ¡El 3 a 0 del otro mellizo!

Más tarde, el golazo de Desamparados no opacaría la superioridad millonaria. “Porque a River lo quiero lo vengo a alentar, en las buenas y en las malas mucho mas.” Yo te quiero, no me importa nada te vengo a alentar.” El jugador ovacionado por todos, Trezeguet hace el cuarto gol.

Se termina, es el mejor final de otro capítulo. Fue merecido el viaje hasta San Juan. La vuelta al Monumental es una fiesta, con River puntero del campeonato.

Por Luciana Flesler