Actitud, inteligencia y pizarrón

Con un trabajo impecable en todos los sectores del campo, River logró que no se sintiera la expulsión de Carlos Sánchez y superó claramente a Independiente Rivadavia. Fernando Cavenaghi abrió la cuenta en una jugada preparada, mientras que Alejandro Domínguez aprovechó un contragolpe y David Trezeguet se lució para darle una victoria excelente al conjunto de Núñez, que ahora quedó como único líder del campeonato.

El camino parecía muy complicado. La roja del volante uruguayo -planchazo sobre Federico Guerra- y el orden visitante hacían presagiar una noche difícil. Más allá de algunas insinuaciones mediante Lucas Ocampos y el Chori, el panorama de incertidumbre creció a partir del hombre menos. Sin embargo, apareció una de las mejores versiones del Millonario en la temporada para dejar en claro que la actitud, la inteligencia y el pizarrón son clave.

Pero a veces la jerarquía individual es suficiente para derribar cualquier circunstancia de fuerza mayor. Así ocurrió a los 27 minutos del primer tiempo, cuando el Torito empujó la pelota al fondo del arco para darle tranquilidad al local. Sucedió luego de un tiro de esquina brillante: el Chori tocó en corto para el capitán, éste le devolvió el balón para que enviara el centro, Ramiro Funes Mori la bajó en el segundo palo y el goleador definió en el área chica.

Matías Almeyda había rearmado el esquema. Sin Sánchez, Leonardo Ponzio pasó a ocupar la banda derecha y tuvo una actuación determinante, a través de la marca, el despliegue y la distribución precisa para que la pelota fuera de River y evitara que se notara la inferioridad numérica. Ezequiel Cirigliano también aportó su criterio, en tanto que Cavenaghi y Domínguez se movieron permanentemente para generar espacios y facilitar la entrega.

Ocampos cumplió una función para los aplausos en el sector izquierdo. Con un ida y vuelta destacado, demostró su compromiso, una vez más. ¿Independiente Rivadavia? Dejó mucho que desear. Fue todo lo contraria a La Banda. No tuvo carácter ni ambiciones. Gustavo Zapata reaccionó cuando ya estaba en desventaja y paró un 4-3-3 para vulnerar al 4-3-1-1 que había improvisado el Pelado, poniendo al Chori como enlace, metros detrás del Cavegol.

En el segundo tiempo, el conjunto mendocino salió a buscar el empate. Arriesgó bastante ante un River tan compacto y sólido como replegado. El contragolpe era una tentación y la pegada de Ponzio fue letal para que Domínguez hiciera un pique interminable, dejara atrás a un defensor y definiera de zurdo. Gol millonario y partido liquidado. Además, Daniel Villalva ingresó e inmediatamente causó la expulsión de Josué Ayala, el arquero de la Lepra.

Estaba claro que cualquier llegada clara iba a terminar en el tercero, tal como ocurrió a los 43 minutos, cuando David Trezeguet descargó para Luciano Abecasis, quien apuntó a la cabeza del franco-argentino para pusiera cifras definitivas. Gol, delirio y carnaval en el Monumental, que gozó de un triunfo extraordinario, teniendo en cuenta lo hecho por River frente a una situación adversa. En consecuencia, el premio fue la punta en soledad. Bienvenido sea.

Por Germán Balcarce

Imagen: Wally / Pasión Monumental