¿Fútbol? y circo

Son momentos duros. El hincha de River está dolido y el desempeño futbolístico no ayuda a calmar la ansiedad. Luego del amargo empate con Almirante Brown por la fecha 19 del torneo, se habló mucho sobre la continuidad de Matías como técnico del plantel y sobre el rendimiento de los jugadores. ¿Dónde? Dentro y fuera de la cancha.

La presión empieza a evidenciarse y algunos de ellos parecieran no encontrar la medida justa de sus palabras. Tal es así que incluso uno de los referentes del equipo tuvo un cruce de “opiniones” con una de las máximas glorias de nuestro club. Parece que los de afuera no son tan de palo. ¿Cómo es que jugadores y ex jugadores con muchísimos años de experiencia sean los que alimentan el circo de los medios? En este momento, ¿no es mucho más prudente callarse y jugar a la pelota? Sean ciertas sus declaraciones o no, todo lo que se diga después de un partido como el del domingo, suena a excusa.

Nadie quiere ver a River jugar mal pero menos queremos que nos vendan humo. Basta de declaraciones vacías y de discusiones de vedettes. Ocupémonos de lo que realmente interesa: el fútbol. Si el objetivo es volver a Primera, hay que jugar mejor y hablar menos. Ocuparse de otros temas es hacer la vista gorda a un problema que es claramente futbolístico. Es cierto que el entorno no ayuda y quienes manejan los hilos de este teatro son más problema que solución, pero tomar decisiones en caliente nunca le hizo bien al mundo.

Creímos que había pasado lo peor pero River se encuentra en el ojo de la tormenta y el barco de Matías empieza a moverse demasiado. Son muchos los que quieren que se hunda; el capitán ya no está a salvo. El próximo partido será fundamental para la cabeza de los jugadores y el corazón del hincha. Falta mucho y el circo sigue, no nos dejemos engañar. Muchachos: pongan los ojos en la pelota y el alma en la cancha que nosotros vamos a alentar. Sólo así volveremos a sonreír.

Por Victoria Peralta Wagner