Pasto alto a las fieras

No es un momento fácil para River. Los últimos resultados cosecharon bastante incertidumbre y, como si fuera poco, las declaraciones de Matías Almeyda y sus dirigidos generaron una ola de malestar y críticas. De nada sirve que el esfuerzo sea desechado en palabras equivocadas.

Con 34 puntos en la primera mitad de la B Nacional, el conjunto de Núñez continúa en zona de ascenso directo, aunque con un margen de error nulo en el presente. Si bien es cierto que falta mucho y las riquezas propias pueden alimentar las esperanzas en un abrir y cerrar de ojos, la actualidad futbolística indica que no hay nada garantizado a la hora de pensar en un regreso inmediato a Primera División.

“Para mi gusto, el pasto es demasiado largo. No se veían los botines de los jugadores”, se quejó el Pelado, tras el empate del domingo pasado. Por supuesto que no faltó a la verdad ni mucho menos. Está claro que el césped alto es desgastante para un profesional, especialmente con temperaturas elevadas como las que merodearon el aire de Isidro Casanova. De todas formas, no deja de tratarse de un factor que también benefició y padeció Almirante Brown, de acuerdo las circunstancias del partido.

El trabajo, la perseverancia y el amor de Almeyda para lograr el objetivo se encuentran fuera de discusión. Lo mismo se puede decir del compromiso que hay en el plantel, más allá de los rendimientos buenos y malos. Sin embargo, el discurso es equivocado en situaciones como las que se presentaron el domingo. En el repaso de nombres, no existen equivalencias. El fútbol se emparejó mucho y ya no se gana con la camiseta. Por eso anclarse en algunos detalles suena antipático, sobre todo cuando el asunto se resuelve en las áreas.

Con la jerarquía de Fernando Cavenaghi, Alejandro Domínguez y el resto, River es superior a los otros 19 equipos. Pero de nada sirve si eso no se puede plasmar en la cancha, especialmente con resultados. La idea de mejorar siempre está, según expresan los protagonistas. Entonces, la misión principal debe ser la búsqueda para demostrar la capacidad a través de goles. Eso es lo que vale. De nada sirve darle pasto a las fieras con pretextos innecesarios y propios de un equipo de menor peso, dándole a comer a todo aquel que le desee un futuro oscuro a la banda roja.

Por Germán Balcarce

Imagen: Pasión Monumental