La historia de Almirante Brown

Pasión Monumental te cuenta quién es el rival de River. Desde su historia hasta la actualidad en la B Nacional, una categoría en la que no termina de afianzarse para apostar por el salto a Primera División.

Fundado el 17 de enero de 1922, el Club Almirante Brown es uno de los más tradicionales y populares del Ascenso. Símbolo de La Matanza, posee su sede social en San Justo, a pocos kilómetros de Isidro Casanova, donde inauguró el Estadio Fragata Presidente Sarmiento (14 de enero de 1969).

A principios de la década del 20, un grupo de jóvenes se reunió en la casa de Segundo Boragno en la calle Tucumán al 500 (actualmente, se llama Ocampo). Allí, se le dio vida al Centro Atlético y Recreativo Almirante Brown. Siete años más tarde, el equipo tuvo su primera participación en el campeonato de Tercera División.

Unos meses después, en 1930, el club de colores aurinegros se inscribió en la Segunda, organizada por la Asociación Amateurs de Fútbol, teniendo en cuenta que en aquella época las competencias estaban conformadas por dos federaciones distintas, hasta que en 1931 apareció el profesionalismo.

Sin éxito en la parte económica, Almirante retiró sus intervenciones para sumarse a la Liga del Oeste. Campeón en 1944 y 1945, el 12 de octubre de 1948 tuvo su primera cancha, ubicada en Entre Ríos 3255, San Justo.

Bajo la denominación de Deportivo San Justo, entre 1952 y 1955 integró el torneo de Aficionados. Luego, en 1956, se consagró ganador del certamen y logró el ascenso a Primera C, utilizando el nombre de Almirante Brown, de manera definitiva y en un escenario situado en Ocampo y Matheu.

Más allá de su convocatoria y algunas formaciones fuertes, el Mirasol jamás pudo llegar a la elite. Desperdició sus chances en 1970 (un cuadrangular final en el que Ferro se impuso), 1976 (perdió el Reducido frente a Lanús), 1978 (gran campaña) y la temporada 1991/92 (jugó la final en Casanova y cayó ante San Martín, de Tucumán).

¿Sus principales ascensos? En el período 1986/87, obtuvo el Zonal Sureste y de esa manera consiguió un lugar en el Nacional B. Pero unos años después descendió y volvió a mediados de 2007, tras ganar la final contra Estudiantes (Caseros), en Junín.

Pero los incidentes de sus barras le causaron una sanción de 18 puntos y, en consecuencia, regresó a la B Metropolitana, pese a que realizó una gran campaña. Blas Giunta continuó en el cargo, rearmó un plantel competitivo y, a mediados de 2010, subió nuevamente, de forma heroica. Así, llegó a este presente en el que por primera vez se enfrentará a River, el más grande.

Por Germán Balcarce