Uno por uno vs. Racing


(MAR DEL PLATA – ENVIADO ESPECIAL) Como ya es habitual, Pasión Monumental analiza la actuación de cada jugador de River y le asigna un puntaje, tras la victoria sobre el conjunto de Avellaneda.

Daniel Vega (5): había tenido una noche acertada, seguro en los remates desde afuera, preciso con los pies y hasta con una salida lujosa, bajando la pelota con el pecho y rechazándola. Sin embargo, derribó en el área a Teófilo Gutiérrez, quien descontó desde los 12 pasos.

Luciano Vella (5,5): alternó buenas con malas. Algunos cruces provocaron que se ganara los aplausos de los hinchas millonarios, pero en otras acciones demoró más de la cuenta en la salida desde abajo. A la hora de atacar, tuvo decisión, aunque no fue acompañado por la precisión.

Jonatan Maidana (5,5): en el primer tiempo, dejó varios espacios y jugó al límite de habilitar al único delantero de Racing. Sin embargo, creció bastante en el complemento y terminó cumpliendo un papel aceptable, más allá de que no transmitió la seguridad habitual.

Ramiro Funes Mori (6): a medida que va sumando rodaje con el primer equipo, continúa demostrando su personalidad y confianza para elegir la opción más indicada. Sabe cuándo puede salir jugando, cuándo tiene que despejar el balón para evitar el error y, como si fuera poco, suele imponerse en el juego aéreo.

Carlos Arano (5,5): al igual que Vella, combinó aciertos y errores, aunque ninguno de consideración. Siempre se mostró dispuesto a darle un destino seguro a la pelota, pero a veces arriesgó sin necesidad. Una lesión le impidió jugar la segunda etapa, por eso fue reemplazado.

Leonardo Ponzio (6): demostró que puede cumplir un desempeño correcto como volante por derecha. Le costó insertarse en el partido en algunos tramos, pero acertó con varios pases largos y terminó jugando en su posición natural cuando Matías Almeyda armó un 4-4-2. Probó una vez desde afuera, pero sin éxito.

Ezequiel Cirigliano (7): el motor del medio campo. Ordenado, atento, inteligente para distribuir a uno o dos toques y con mucho panorama para elegir el pase más adecuado, de acuerdo a las circunstancias del juego. Cada vez se lo ve más seguro de sí mismo, algo fundamental.

Lucas Ocampos (7): con el transcurso de los encuentros disputados y el aprendizaje adquirido, se consolidó como un volante completo. Juega, marca, ataca con criterio y es muy perseverante en el momento de la recuperación. Se retiró lesionado, dejando una preocupación grande.

Alejandro Domínguez (7,5): otra vez cometió desaciertos para entregársela a un compañero, pero también exhibió pasajes de muy buen fútbol. Participó en la jugada del primer gol, exigió permanentemente y, como si fuera poco, estuvo a punto de ampliar la diferencia con un derechazo desde mitad de cancha.

Gabriel Funes Mori (7): definición exquisita para abrir la cuenta. Quedó mano a mano y no se desesperó. Luego, intentó con un cabezazo desviado y, en el complemento, con un zurdazo que contuvo Sebastián Saja. Confiado por el gol, se mostró siempre y peleó por cada pelota.

Fernando Cavenaghi (5): tuvo tres oportunidades, con distintas comodidades. Un derechazo desde afuera, a metros del arco; un cabezazo elevado y una acción en la que el balón le quedó un poco atrás y no le permitió vulnerar a Racing. El esfuerzo de siempre, aunque sin el premio merecido.

Los que ingresaron

Juan Manuel Díaz (5): más allá de que Racing no utlizó demasiado el costado derecho del ataque, el defensor uruguayo tampoco se destacó. De todas formas, hizo un papel aceptable, tras haber sustituido a Arano, lesionado.

Carlos Sánchez (7): ingresó en lugar de Ocampos y fue uno de los más completos. Raspó, jugó y dio el pase para que River aumentara la ventaja, de contragolpe. El charrúa dejó una imagen positiva sobre la banda izquierda y soltándose.

Luciano Abecasis (6): formó parte de la línea de mediocampistas, recostado sobre la derecha. A pesar de que mezcló su tarea con la de Vella, fue importante para darle aire y salida por afuera al equipo.

David Trezeguet (7): llegó “para hacer historia”, de acuerdo a sus primeras palabras. Y su carta de presentación no pudo haber sido mejor: un remate bárbaro en su única chance, además de que acertó en todos los pases. La gente le dio la bienvenida y él respondió con su primera conquista.

Por Germán Balcarce

Imagen: Wally / Pasión Monumental