“Quiero dar una vuelta olímpica, no me importa si es la B”

Matías Almeyda aseguró que si River vuelve a Primera División, habrá que festejar el ascenso. “¿Cómo no se va a festejar? Eso es parte de la soberbia que tenemos algunos”, agregó, para justificar su idea. Además, destacó el nivel de los jugadores jóvenes y analizó la pérdida de categoría.

Quedan 20 encuentros por delante, una eternidad en términos futbolísticos. Sin embargo, el conjunto de Núñez se encuentra por el buen camino y en zona de ascenso directo, con 33 puntos, a dos de Instituto. Satisfecho con el presente del equipo y confiado por el rendimiento, el Pelado tiene un solo objetivo: “Yo pienso en positivo. Lo que menos pienso es que River no va a subir”.

De todas formas, el técnico sabe que no será sencillo afrontar la segunda parte del torneo. “Los primeros dos meses de este reinicio del campeonato creo que van a ser más complicados que lo que pasamos porque todos van a querer que River saque 15 puntos y no va a ser así. Vamos a tener que estar con la espalda ancha para aguantar un montón de cosas”, explicó, en una entrevista con ESPN.

Y con respecto al posible ascenso, Almeyda dejó en claro que piensa celebrarlo: “Quiero tener la alegría de decir que River está en la A y festejarlo con mucho amor. He escuchado a un montón de hinchas de River que dicen que esto no se festeja. ¿Cómo no se va a festejar? Eso es parte de la soberbia que tenemos algunos. ¿Por qué no festejar? ¿Quiénes somos para no festejar? Quiero dar una vuelta olímpica, no me importa si es la B, C, la Z o la A”.

“¿No lloramos por el descenso? ¡Cómo no voy a festejar el ascenso! Si no ascendemos, ¿qué se hace? ¿Nos tienen que dar un tiro a cada uno? River tiene que volver ala A. Trabajamos y luchamos para ser campeones. La mentalidad del jugador de River tiene que ser la de ganar todo lo que se cruce”, completó el Pelado, con un mensaje que para muchos es correcto y otros consideran equivocado, teniendo en cuenta que el regreso a Primera es un deber.

El dolor por el descenso

“Yo vivo la realidad de las cosas. A la B no te vas en dos partidos. River no se fue a la B por el último año, donde hizo un montón de puntos. Era una consecuencia de errores en el que todos estábamos incluidos. Como jugador, yo me fui a la B y también estoy en la bolsa negra, pero me fui dejando el alma. No me fui por hacer cagadas y robando cosas. Yo no quise destruir a mi club, volví para ayudarlo y no pude”, manifestó.

Una categoría distinta

“Creo que fueron los seis meses más complicados de la historia del club, más allá de que haya pasado el descenso. El hecho de ver a River en la B Nacional hace que todos los hinchas miremos y digamos ‘cómo podemos estar acá’. Entonces, ser entrenador de River en este momento es bastante duro y complicado, pero el balance es positivo. River se pudo parar rápidamente después del golpe de duro de descender. Fue mejor que el rival en todos los partidos, menos contra Aldosivi, el peor partido que jugamos. Si bien perdimos, no fuimos superados”, analizó.

Conforme con los más chicos

“Estos jóvenes han demostrado que pueden estar en la Primera de River, por su personalidad y por sus ganas. Son obedientes, escuchan, quieren mejorar y quieren gloria. El jugador no que no tiene miedo de que lo puteen e insulten porque erra tres pases, es el que va a hacer carrera”, afirmó.

Por Germán Balcarce

Imagen: Wally / Pasión Monumental