Lancioni: ”El paladar negro no es únicamente deportivo, también es dirigencial”

El Presidente de la Agrupación Tradicional River Plate, habló en exclusiva con Pasión Monumental y nos contó lo que significa para él ser hincha de “El más grande”.

En la antesala de la entrevista Carlos nos contó cómo fue fundada en el año 1936 y todo tipo de historias, de los interminables diálogos de guapos, fuertes, firmes, que se desataban en la vieja sede en la calle Suipacha, de todo lo hermoso que significaba ir a la cancha por ese entonces y de lo que es River hoy, de la clase política actual, entre tantas otras cosas.

¿Quién es fue culpable de que Carlos Alfonso Lancioni hoy sea hincha de River?

No culpable no. Es un legado y es de mi padre. Quien de muy chiquitito me llevaba a ver a River. El era bancario, en ese tiempo los empleados bancarios trabajaban los sábados y cuando era así, los partidos se jugaban a la mañana, me llevaba mi madre a la cancha, a la platea de mujeres en ese tiempo. Incluso el fue quien la convenció de partícipar en la política del club y fue la única voz opositora femenina del gobierno de José María Aguilar.

¿Cómo salió River la primera vez que fue a la cancha?

Ganó River por supuesto. Recuerdo goles de Walter Gómez y grandes jugadas de todos sus compañeros pero mucho más no me acuerdo porque como te decía era muy chico.

¿Cuáles son sus recuerdos imborrables e ídolos?

Ángel Labruna sin dudas es de esos jugadores que uno es felíz de haber conocido. Además de Daniel Onega. Después uno cuando va creciendo y madurando ya no los ve con el ánimo de ídolos, pero sin dudas Labruna fue el más grande que vi dentro de River. Después está Ariel Ortega,

Ariel Ortega representa la época reciente…

Si si. Igual lo incluyo porque Ariel Ortega además de ser un gran jugador de fútbol, es una gran persona y un tipo humilde. En la vida, si hay algo muy importante es la humildad y eso es lo que rescaté de él. Seguramente en un futuro, caminará por el club haciendo grandes cosas, solo por la persona que es y lo que representa.

¿Qué significado tiene River en su vida?

Muy importante. Donde está la vida de uno, allí conocí a mi mujer. Que con el paso del tiempo, la convencí para que se involucrara en la política del club y no solo fue la única vocera opositora de la gestión de José María Aguilar sino que lo hizo con grandes argumentos. No tenemos hijos varones, pero nuestras hijas también son de River. El club es tan importante que a mi me duele mucho el cambio de cultura en el socio, el hincha y el dirigente, una vez, en una reunión de Comisión Directiva, ella me contó que se estaba hablando del tema fideicomiso, y uno le preguntó qué habían mencionado sobre ”el negro” Comizzo… No sé si del arquero pero… ¡Estabamos discutiendo el fideicomiso! le respondió ella, preocupada.

¿Alguna vez en su larga trayectoria como dirigente imaginó que semejante infraestructura como River tuviese que vender porcentajes de futbolístas para pintar la cancha, o sin ir más lejos, situaciones como el descenso mismo?

Sí, de eso me acuerdo. Fue para pintar la cancha nuevamente con la firma con la que actualmente se trabaja. Son cuestiones que tienen que ver con las malas administraciones. La falta de diálogo, el hecho de cerrarse en uno mismo y no hacer consultas. Yo por ejemplo no puedo decirle a Daniel Passarella como armar un equipo de fútbol, porque yo no sé tanto de fútbol como el, que vivió del fútbol y le fue bien, también de manera económica, pero si sé, como abogado especializado en las crisis de las instituciones que todas esas cosas se podían haber evitado. Pero todavía no logro responderme cómo pudo jugar Arano los dos partidos ante Belgrano cuando en todo ese lapso no había sido títular, sacarlo a Jonatan Maidana que fue siempre lo más regular de la defensa, poner a Funes Mori, Bordagaray y Mauro Díaz faltando minutos para que termine el segundo partido que estaba empatado y casi sentenciado. Por cosas como esas si me he agarrado fuerte la cabeza, y pensé cosas que no hubiese pensado en otro momento.

¿Estas páginas tan oscuras en la historia de River que nos ha tocado escribír, se podían haber evitado?

Era muy fácil. Hubo un año entero para trabajar en eso. Desde la asunción de Daniel Passarella que se le realizó desde todos los puntos de la oposición- nosotros incluidos- le acercamos propuestas, fundamentos, ideas para sacar a River de esa situación de la que todos sabíamos que era preocupante aún faltándose dos torneos por jugar. Pero nunca se quiso escuchar y accionar con ideas que forman parte también de River. Desde otras voces se hablaba de contrataciones de jugadores de jerarquía, ayudas de dinero. Una institución no la puede manejar uno solo. La deben manejar todos los órganos de la entidad en su conjunto, esto pasa en todo orden de la vida, también a nivel Nación. La soberbia es uno de los peores errores que los hombres no erradican, y que es aceptable aunque suene extraña la soberbia misma pero siempre y cuando venga de alguien que sabe, y en este caso, Daniel Passarella solamente sabe de fútbol, y mucho, pero nada más.

Un tal Antonio Vespucio Liberti dijo: ”No podemos comprar jugadores baratos. River es como el Teatro Colón, no canta cualquiera” ¿El problema futbolístico del club pasó por priorizar ”cantidad sobre calidad” y hacer caso omiso a estas palabras?

Definitivamente ese no fue el único problema. En los últimos años River se ha reforzado poco. Incluso hasta en el torneo más importante de su historia, se trajo en soledad a Fabián Bordagaray que luego terminó sin jugar y llorando en la cancha un descenso. Pero tenés futbolístas que le han costado mucho dinero al club, otros que todavía reclaman dinero (risas) pero que nunca estuvieron a la altura de las circunstancias y eso quedó demostrado.

Además de forzar por los buenos resultados deportivos… ¿Qué tendrá que hacer el actual presidente para revalidarse o revalidar a River?

Sinceramente para revalidarse el no lo sé. Eso será algo que ojalá lo analice con su equipo de trabajo. Pero para revalidar a River hay que reconstituirlo como institución. Es un trabajo duro que llevará su tiempo pero en el entramos todos, hinchas, dirigentes y ustedes, los medios de comunicación que informan sobre River.

¿Se puede en algún momento volver a emular a esos dirigentes del fútbol argentino en general que tenían amor por la camiseta más allá del dinero, o es una utopía?

No, para nada, esos dirigentes todavía existen. De todos los clubes de la República Argentina que hoy se encuentran bien institucionalmente la mayoría trabajan como corresponde, Ad Honorem por sus clubes y yo conozco a muchos de ellos. No te olvides que los clubes deben ser asociaciones sin fines de lucro. Eso significa que ningún miembro de la rama política del club debe percibir salario alguno por sus labores dentro del club. Esto, de aquí que se cumpla o no en River es otra cosa.

En el año 1983 River casi desciende, y tres años después fue campeón del mundo… Ahora si descendió y hay que refundarlo… ¿Cómo se realizó esa reconstrucción institucional aquél año y como cree que debe hacerse ahora?

No. Ahí tengo que corregirte. Lamentablemente en el año 1983 tuvimos solamente malas campañas futbolísticas, pero por el apoyo y la fuerza de todos los dirigentes en ese entonces se pudo rearmar el proyecto. Ya por esos años se encontraba en esas filas Mario Israel, quien en River fue más peligroso que José María Aguilar y Daniel Passarella juntos años más tarde. Para refundar al club ahora necesitamos estar todos unidos, pero no quedarnos solamente con el hecho de volver a primera, la pelota de fútbol no es lo principal. La pelota de fútbol es importante pero lo que más necesita River es volver a ser institución, que el hincha vuelva a recuperar su paladar negro, al igual que los que dirigen el club. El paladar negro no es únicamente deportivo, también es dirigencial. Eso es importante que el hincha lo sepa, que no deje de ser hincha del fútbol, pero que se informe, lea, y que no crea que el fútbol pasa únicamente por la pelota de fútbol, porque en la semana pasan cosas y es ahí donde se define el futuro no solo de River sino de cualquier entidad. Es para saber lo que pasó, lo que pasa, lo que pasará y no estar lamentándonos luego. Me preocupa que la gente sea hincha de su hinchada, quiero que el hincha de River además de acompañar, también vuelva a ver y hablar de lo que fue el equipo en dentro de la cancha.

¿Por qué etapas tendrán que pasar los socios, hinchas y dirigentes para ver a River recobrar su memoria histórica?

Como te decía anteriormente, River tiene que volver a ver a ser River. Nosotros, somos diferentes y no es por nada, somos diferentes porque nos gusta el buen juego, por ganar y hacerlo con nuestras fuentes. Eramos admirados a raíz de esa distinción por todo el fútbol argentino. No tomar de las fuentes ajenas que es lo que lamentablemente le está sucediendo al hincha de River que debe conformarse con otras cosas. Tiene que volver ese paladar negro, y vuelvo a repetir, no solo de hinchas sino también de dirigentes. Los hinchas tienen que generarse ese mensaje, el de marcar la diferencia por la calidad del equipo que están yendo a ver.

¿Cúal es su mensaje para el hincha de River?

Mi mensaje para el hincha de River es que no se deje engañar. Que comience a ser el que supo ser, que consulte su pasado, que recupere su paladar negro, tanto a nivel deportivo como a nivel dirigencial, porque sino se entera de las cosas que pasan en el club, luego ya es tarde cuando las decisiones ya se tomaron. El hincha de River tiene que buscar gente capaz para gobernar el club, gente con conocimiento, lecturas, que es lo que a muchos les hace falta y sobre todas las cosas, gente humilde, porque como te decía anteriormente, con su humildad hasta Ariel Ortega podría tener un cargo oficial dentro de River y hacer grandes cosas porque ama la institución. Y justamente, eso necesita el club, gente con amor a River.

Después de toda una vida en River… ¿Cuáles son los sueños que le quedan por cumplír a Carlos Alfonso Lancioni?

Sueños… No muchos. River ya me ha dado mucho, pero si sueño con que se vuelva a recuperar el paladar negro. Que a River no se lo involucre con otras culturas futbolísticas que nada tienen que ver con la historia que hizo grande a esta institución, sin mirar lo que pase a los costados, siempre para adentro. Que se recupere el dialogo, los fundamentos, se erradiquen la delincuencia y la violencia. Que la familia de River vuelva a la cancha, la familia entera.

Por Roberto Blanco