Escándalo y victoria en la última visita

(CORRIENTES – ENVIADO ESPECIAL) El antecedente más reciente de River en la capital del chámame pertenece al 21 de diciembre de 1996, cuando el conjunto dirigido por Ramón Díaz se impuso 2-1 sobre Huracán Corrientes, en un encuentro que se reanusó luego de que un piedrazo lastimara en la cabeza a Roberto Bonano.

La noche del viernes 13 de noviembre no había comenzado bien para el Millonario. Es que con un remate muy violento el uruguayo Oscar Alsina abrió la cuenta para el club local. Sin embargo, Marcelo Escudero marcó el 1-1 parcial para el equipo de la banda roja, que en ese entonces se encaminaba hacia el título en el Torneo Apertura 1996.

A River no le resultaba para nada sencillo el partido y, como si fuera poco, volvió a encontrarse en desventaja cuando otro charrúa, Josemir Lujambio, aprovechó que el arquero visitante estaba tendido en el área. Gol. ¿Gol? Javier Castrilli vio caído al Tito e inmediatamente solicitó la atención médica.

En consecuencia, el árbitro suspendió el partido por lo sucedido y el tiempo restante se llevó a cabo 38 días más tarde, es decir el 21 de diciembre, cuando River ya había dado la vuelta olímpica. Finalmente, el segundo tanto de Huracán Corrientes no fue convalidado y un pique reanudó las acciones en el Estadio José Antonio Romero Feris.

Con un zurdazo de Sergio Berti, el Millonario dio vuelta la historia y cerró el año con un nuevo éxito, a pocos días de la Navidad y como una especie de regalo para aquellos hinchas que ocuparon la misma tribuna que hoy estará teñida de rojo y blanco.

Por Germán Balcarce