Un escenario muy deteriorado

(CORRIENTES – ENVIADO ESPECIAL) La cancha de Huracán Corrientes presenta varias deficiencias en cuanto a los accesos -la imagen corresponde al ingreso visitante-, la pintura y tanto las comodidades de los vestuarios como de los bancos de suplentes.

Alcanza con atravesar la puerta principal para darse cuenta de que el Estadio José Antonio Romero Feris se encuentra bastante descuidado, con varios recovecos abandonados y falta de mantenimiento en las instalaciones del club. Pasión Monumental lo recorrió a tan sólo un día del partido entre Boca Unidos y River, por la decimoséptima fecha de la B Nacional.

Escombros, arena, cascotes pequeños y un poco de basura representan la postal del suelo en los ingresos que los hinchas millonarios deberán transitar para acceder a la cabecera (compuesta por 15 escalones) y a la tribuna lateral, que hará las veces de platea, más allá de que no posee butacas en sus 31 bloques.

¿El vestuario visitante? Sucio y con asientos que tal vez no sean los más confortables para los jugadores de River. De todas formas, la culpa de tales deterioros no es de Boca Unidos, debido a que le abona 18.000 pesos de alquiler por partido a Huracán Corrientes, aquella institución que se enfrentó dos veces al Millo y ahora ni siquiera participa de la Liga Correntina.

Con respecto al campo de juego, se encuentra en buen estado. El césped es prolijo y una máquina lo estuvo poniendo a punto durante la mañana, mientras un grupo de electricistas revisaba las torres de iluminación en el José Antonio Romero Feris, que se prepara para recibir al equipo más ganador del país.

Por Germán Balcarce