Anestesia local

A pesar de que consiguió la igualdad y estuvo a punto de llevarse la victoria en el tiempo de descuento, River continúa sin obtener la victoria como anfitrión en sus últimas tres presentaciones. Rosario Central había sido superior a través de su esquema y un despliegue, por eso abrió la cuenta, pero Fernando Cavenaghi apareció para sellar el 1-1.

La historia es complicada cuando al conjunto de Núñez le toca ser local. Aldosivi, en la cancha de San Lorenzo, y Atlético Tucumán, en el Monumental, se habían llevado los tres puntos y esta vez el empate no alcanzó para quedar como único líder del campeonato, teniendo en cuenta que Instituto recién se enfrentará con Independiente Rivadavia el lunes por la noche. De esa manera, el Millonario desperdició una nueva chance para desprenderse.

River estuvo dormido en el primer tiempo, casi anestesiado. Con un gran trabajo en el medio campo, el equipo que dirige Juan Antonio Pizzi anuló la mayoría de los avances. Martín Aguirre se vio obligado a desprenderse rápido de la pelota para impedir los contragolpes, entonces falló demasiado en la entrega, mientras que Carlos Sánchez y Lucas Ocampos no pudieron imponer su poder desequilibrante sobre las bandas.

Sin embargo, ambos equipos se fueron iguales al descanso. Pero Gonzalo Castillejos aprovechó la segunda jugada de un ataque para poner en ventaja a Central. Enseguida, Jorge Broun tapó un mano a mano frente al Torito y Ocampos cabeceó desviado. Los cambios de Matías Almeyda le dieron mayor vértigo a River, que pasó a tener a Alejandro Domínguez como enganche y César González recostado sobre la banda izquierda.

El arquero visitante volvió a lucirse en un cabezazo de Juan Manuel Díaz, pero dos minutos después llegó una nueva oportunidad para Cavenaghi. El Chori dio el toque justo para que el capitán la punteara con el botín derecho y concretara el 1-1. En los minutos restantes, hubo varias chances más para queLa Banda se quedara con la tres unidades, pero Broun se lució para evitar un gol en contra de Matías Lequi y luego contó con la complicidad del poste derecho, tras una arremetida de Andrés Ríos.

Los últimos instantes fueron a puro vértigo, a matar o morir, en términos futbolísticos. River empezó la tarde bastante mal y parecía que iba a sumar una nueva caída como local, pero apareció Cavenaghi. Desde ese momento, el Millonario buscó por todo el frente de ataque, aunque de manera desordenada y expuesta a las réplicas. Dio la sensación que podía ganarlo y también perderlo, pero finalmente fue una igualdad justa en el Monumental.

Por Germán Balcarce

Imagen: Wally