Aguirre, el único que jugó en Puerto Madryn

(PUERTO MADRYN – ENVIADO ESPECIAL) Más allá de que Matías Almeyda cuenta con un plantel extenso, tan sólo el mediocampista jugó de manera oficial en la cancha de Guillermo Brown, donde regresará a la titularidad, tras dos encuentros.

Trompadas de un lado y del otro, una situación que sucede con cierta frecuencia en los torneos del Interior, especialmente por el sentido de pertenencia que generan los equipos de cada ciudad. En ese contexto, finalizó el partido que Bella Vista, de Bahía Blanca, le había ganado 3-1 al rival que River deberá enfrentarse el próximo sábado.

Y uno de los protagonistas de aquella gresca fue Martín Aguirre, quien actuó en defensa propia, tras la calentura de los dueños de casa. Todo ocurrió en Puerto Madryn, el domingo 10 de marzo de 2002, mientras River, con la participación de Fernando Cavenaghi, goleaba 3-0 a Boca, en La Bombonera.

A más de 1.400 kilómetros de Buenos Aires, el Gula cumplía una buena tarea para Bella Vista y, como cierre destacado, asistió a Rodrigo Palacio para que concretara el triunfo definitivo contra Guillermo Brown. Fue por la tercera fecha del Grupo 1, en la segunda fase del Torneo Argentino B, la cuarta categoría del fútbol argentino.

Seguramente, Aguirre jamás pensó que su regreso a el Estadio Raúl Conti sería casi una década después, vistiendo la banda roja en la B Nacional y con el Torito como compañero. Pero el fútbol tiene esas historias inimaginables y es muy posible que el volante de 30 años se las cuente a sus compañeros.

Por Germán Balcarce