Memoria

Mucho se habló del penal mal cobrado por Pablo Lunati a favor de River frente a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, pero la crítica es bastante parcial cuando se repasa una parte de los antecedentes que desencadenaron en la pérdida de categoría.

Ningún hincha de La Banda quiere ventajas ni privilegios en la B Nacional, sobre todo cuando se analizó seriamente la posibilidad de que haya una ola de ascensos para llevar a cabo el campeonato de 38 equipos, una idea que todavía se puede implementar. Lo cierto es que durante el fin de semana uno de los temas más polémicos y controvertidos fue la increíble sanción del árbitro en el Norte, permitiendo que Fernando Cavenaghi abriera la cuenta desde los 12 pasos.

Está claro que de ninguna manera hubo penal del arquero Federico Crivelli sobre Alejandro Domínguez. Incluso la jugada se vio con una ubicación priviegiada en el sector de prensa donde se ubicó Pasión Monumental. De todas formas, hasta ese momento River había sido superior y, como si fuera poco, justificó el triunfo con los goles posteriores. Más allá de que es cierto que esa ejecución simplificó el asunto, la victoria fue legítima y por una diferencia irrefutable.

Sin embargo, es fácil criticar al conjunto que dirige Matías Almeyda. Aquellos que hablan sobre la sanción como si un hincha millonaria estaría de acuerdo con cualquier ayuda, deberían empeñarse en repasar las últimas fechas de la temporada 2010/11 y, en caso de profundizar, la famosa mano que Federico Beligoy le cobró por intuición a Gabriel Funes Mori, en Mendoza, hace más de un año.

Hay que tener memoria, especialmente cuando se deben revisar los motivos que llevaron a que River descendiera por primera vez en su historia. Por supuesto que hubo errores enormes a nivel dirigencia y deportivo, pero si los arbitrajes hubieran sido justos, los rivales serían otros. ¿Qué se puede decir de la ley de ventaja que Patricio Loustau no permitió ante All Boys? ¿Y de los penales que el propio juez no cobró en La Boca?

Y si es necesario encontrar un argumento más sólido, ¿cómo se hace para no sospechar de Sergio Pezzotta con la grave omisión que hizo en el momento en que Leandro Caruso fue derribado contra Belgrano? Porque ningún hincha de River jamás se olvidará de aquel penal no sancionado. Esa acción podría haber cambiado las páginas que se escribieron y quedarán archivadas para siempre en la memoria de los hinchas millonarios, esa memoria que otros prefieren utilizar parcialmente…

La queja del Profe

A través de su cuenta de Twitter, el preparador físico Alejandro Kohan hizo un llamado a la memoria. “Recuerden los arbitrajes que tuvo RIVER el semestre anterior….los que ahora se rasgan las vestiduras!!!!! Por Dios!!!!”, escribió uno de los miembros del cuerpo técnico.

Por Germán Balcarce