“Es más fácil sacarlo campeón a River, que mandarlo a la B”

Rodolfo D’Onofrio criticó seriamente la gestión de Daniel Passarella, no sólo por la falta de un proyecto para los dos años que restan, sino también porque considera que no supo traer refuerzos acordes con la situación del conjunto de Núñez en la tabla de promedios. Además, opinó sobre José María Aguilar, Antonio Caselli y, en lo personal, lo que le generó la pérdida de categoría.

Mucho se habló, hace algunas semanas, de una apertura de Passarella hacia quienes fueron sus contrincantes en los comicios de fines del 2009. Con la soga al cuello, el Kaiser optó por cristalizar esa tan mentada unidad riverplatense que siempre había proclamado del discurso y negado puertas para adentro.

Así, primero fue convocado Antonio Caselli y, unos días más tarde, le llegó el turno a Rodolfo D’Onofrio. Pasión Monumental tuvo una entrevista exclusiva con este último para que nos cuente en detalle qué pasó en dicho encuentro y otras cosas sumamente importantes que tienen que ver con la política de River, que sigue en pie de guerra pese a que todavía restan poco más de dos años para las nuevas elecciones.

“El encuentro podría haber sido mucho antes, pasaron dos años. Pudimos conversar, pudimos hablar. Estuvimos discutiendo el pasado y viendo lo que viene. La secretaria del presidente me llamó por teléfono una semana antes para decirme que Passarella me esperaba y así fue”, contó el empresario sobre el inicio de la reunión que esperó durante mucho tiempo.

-¿Esperabas el llamado, te sorprendió?

-Es un llamado que estaba esperando hace dos años, todos los riverplatenses debemos unirnos. Todos juntos hubiese sido mucho mejor. Lo hizo un poco tarde. Lo hizo después de habernos manchado para siempre.

-¿Llegaron a alguna regla de trabajo en conjunto?

-Fui con una expectativa dividida en dos partes. En una primera parte que era decirle todo lo que los riverplatenses, los que me acompañaron hace dos años, queremos sumar. No queremos chocar con la misma piedra. Plantearle que ha cometido errores. Sacó lo único que nos ha posicionado en la Era Aguilar que era el fútbol amateur. Sacó a Gabriel Rodríguez y a un inmenso equipo de gente. Fui a ver cómo trabajaban, buscaban a los chicos que querían jugar en River a las villas, era un trabajo extraordinario. Por eso tenemos hoy una riqueza de jugadores inmensa. Le dije a Passarella, “Vos lo echaste” y él me dijo que renunciaron antes. Passarella los echó. Y River perdió una riqueza muy grande. Nos dijimos las cosas que teníamos que decirnos como dos hombres temperamentales.

-No quedó ninguna línea de trabajo, entonces.

-Mirá, me hubiera gustado haber escuchado todo el proyecto que tiene, cuáles son sus ideas. El sigue recibiendo la plata como si estuviera en Primera y los gastos son de B Nacional, es lógico que va a tener más plata. Vos tenés un hotel de cinco estrellas y le estás dando un servicio de dos estrellas. Eso hace que tu economía mejore. Ha terminado con ciertas cosas corruptas que había en River, eso es bueno. Pero tiene que intensificarlo y ése es un trabajo ordenado. El problema es que en esta reunión no dio el tiempo o Passarella no lo quiso hacer. Me hubiese gustado escuchar su proyecto y todo lo que tiene pensado para los próximos dos años.

-¿Cómo vivió el descenso? ¿Cree que debería haber renunciado alguien? El Consejo de Fútbol, tal vez.

-El descenso de River fue una causalidad, se debe a causas. No podés llegar a River sin un proyecto, sin una capacidad económica y con un equipo así. Esas tres cosas Passarella no las tuvo. No se puede salvar a River con (Gustavo) Canales o con (Juan Rodrigo) Rojas, es imposible. Lo que se debe tener en cuenta es un proyecto absolutamente diferente. Passarella no tiene que renunciar, ni tenía que renunciar. Es un hombre elegido por los socios de River que tiene la responsabilidad, la voluntad y la obligación de llevar todo esto adelante, por lo menos por dos años más. Sí debería haber hecho una renovación importante. Un Consejo de Fútbol que me lleva a la división B. Ningún riverplatense puede pensar que River se iba a la B. Yo estoy convencido de que el presidente nefasto que teníamos antes, que era Aguilar, no se iba a la B. Tenés que equivocarte en muchas cosas. En la parte económica, en la futbolística, en las relaciones con tus pares, con la AFA. Passarella tiene que seguir con todo su equipo y haber hecho cambios importantes en lugares clave como el Consejo de Fútbol.

-Una vez dijeron que hay que hacer tan mal las cosas para llevar a River a la B…

-Se lo dije el otro día, es casi imposible mandar a River a la B. Es mucho más difícil eso que sacarlo campeón. Tenés que trabajar mucho para lograr ese objetivo, no digo que trabajó para eso, pero son tanto los horrores que cometió que lo llevó a River a ese fin. La responsabilidad de la dirigencia anterior existe, esta dirigencia tenía la obligación de llevar un plan y tener ideas concretas. Eso era fundamental para River. Lo hago responsable absoluto a él y a todos los que lo acompañan.

-¿Qué porcentaje de responsabilidad tiene cada uno, Passarella y Aguilar en el descenso de River?

-Mirá, si lo vemos del lado del fútbol, yo te diría que tienen 50 y 50. Tuvieron tres campeonatos cada uno.

-Contale a la gente quién era Rodolfo D’Onofrio, de dónde viene…

-A nivel personal, soy empresario, he trabajado muchos años en la actividad aseguradora. He hecho una carrera en la que me ha ido muy bien. Tengo el tiempo para analizar y pensar muchas cosas para tener en cuenta en River. Soy socio desde que nací. Entré en política en una lista con Davicce, porque me parecía nefasto lo que había. Un día me encontré siendo candidato a presidente y aprendí mucho de ver al hincha y al socio de River, y ver lo que sentía. Voy a la cancha con mi mujer, con mis hijos. El día que nos fuimos al descenso vi llorar a mis hijos, a mi mujer, a mis sobrinos más chicos…Me acuerdo y se me pone la piel de gallina. ¡Fue una tristeza tan grande! No puede ser. Yo le dije a Passarella “¿cómo no pusieron a los más experimentados, con lo que vos sabés de fútbol? ¡Eras el gran capitán de River y del seleccionado argentino!”. Y él me dijo “eso lo dicen con el diario del lunes”. Y no, ¡era el diario del viernes!. Sabíamos que si exponés a los chicos a esa responsabilidad, era imposible que te solucionaran el problema. En la época de Didí, con los chicos jóvenes que eran Alonso, Gallego no se podía ser campeón. Vino Labruna y dijo que necesitábamos a Perfumo, a Artico, a Fillol y con esos jugadores, más los jóvenes, salimos campeones después de 18 años. A Passarella parece que no le pasó, el dolor lo tiene, pero me gustaría que me dé una respuesta concreta.

-¿Y en la AFA qué pasó?

-Eso no lo tocamos. Pero le faltó diplomacia. Un país necesita que el embajador tenga presencia. River está en todos los medios, su presidente no es de los que más han participado. Quien conoce sabe que hay que estar ahí. No para que te regalen nada, sino para que no te saquen nada. Eso no se logra con un día de ir a gritar. Hay que hablar de un negocio, con gente del gobierno. Hay que manejarse en otros términos.

-Faltan dos años para las próximas elecciones, ¿en qué estás hoy?

-Estoy trabajando con el mismo equipo con el que salí segundo. Estoy en contacto con todos. Trabajando en volver a creer y en tener un proyecto que sea la alternativa para enfrentar a Passarella. River tiene que terminar con todo el ambiente que estuvo con Aguilar y después con Passarella. En este tiempo es impresionante cómo la gente de River se acerca. Yo escucho todos los días de gente que quería participar y quiero ver qué tiene para ofrecerle a River. No necesita plata, necesita que le den tiempo, experiencia, honestidad y transparencia. No existen las revanchas, existe River y sus circunstancias.

-¿Qué sensación te queda de haber perdido por cuatro votos la elección hace casi dos años?

-La primera es que hicimos una elección extraordinaria. Me generó una experiencia que es que el día de la elección hay que estar muy atento. Hay que tener cuidado con la Junta Electoral. En esas horas me decían hay que ir a quemar una urna y yo les decía “no, muchachos, yo acá no pierdo”. Me parece que Passarella pecó de cierta soberbia. River es una cosa muy grande, siendo el mejor “6” del fútbol argentino no solucionás absolutamente nada. Necesitamos planes, proyecto e ideas. Nosotros teníamos 20 millones de dólares a disposición de River y habíamos formado todo un esquema. Eran hinchas de River y empresarios de gran envergadura, pero no había negocios de jugadores ni nada por el estilo. Teníamos a Enzo Francescoli como manager y hoy sigo teniendo una gran relación con él.

-Sabemos que Enzo te acompañó. Se dijo que una de las razones por las que habían perdido ese día era porque él no estuvo.

-Enzo nunca avisó que iba ese día. Enzo iba a ser un manager, un empleado de River. Todos los socios de River tenían como empleado a Francescoli, no los que votaran a D’Onofrio. Además, él no tenía la antigüedad para votar; si hubiese podido votar, por ahí ganaba. No tenía por qué estar ese día, si ni siquiera iba a votar. Nosotros sabíamos que llevábamos una diferencia de 5%, por eso ese día, a las 15 horas, otro candidato se bajó, porque no llegaba. Antonio Caselli lo que hizo fue algo político, es una persona con la que yo tengo excelente relación. No tengo rencor. Creo que él también es un excelente candidato.

Por Sebastián Anselmi