Un mediocampista con proyección internacional

Lucas Ocampos es la gran revelación de River. Con tan sólo 17 años, apareció en el equipo titular tras la ausencia de Roberto Pereyra, quien se encontraba afectado a la Selección Sub20 de Walter Perazzo.

Unos días después, el Tucu fue vendido al Udinese de Italia en 4.500.000 de euros. Fue así como Lucas, tras un gran debut frente a Chacarita, se quedó con la franja, relegando, incluso, a César “Maestrico” González, quien había llegado para jugar por esa banda de la cancha.

La venta de Pereyra se sumó a los 14 millones de euros que River embolsó por vender a Erik Lamela a la Roma, de Italia, y los 400 mil que pagó el Fluminense por el préstamo de Manuel Lanzini. Incluso, los casi dos millones de esa misma moneda que engrosaron las arcas del club de Núñez por los derechos de formación de Radamel Falcao García, quien pasó del Porto al Atlético Madrid.

Por eso, será muy complicado que Ocampos siga siendo “Millonario” en 2012, ya que dos pesados se alistaron para hacerse de sus servicios: el Bayern Munich y el Chelsea de Inglaterra.

De acuerdo a las investigaciones de Pasión Monumental, emisarios de Los Blues de la Premier League llegaron al país para verlo en acción. De esta manera, harán una oferta y buscarán llevarse al jugador cuando finalice el año. En su momento trascendió que River desestimó una oferta del ex club de Martín Demichelis por 12 millones de euros, frustrando así la mudanza del juvenil a la Bundesliga.

Duele porque Lucas es un verdadero crack. Pero la realidad marca que River necesita recaudar y que dentro de esa necesidad, producto de años de pésimas administraciones, se desprende que el producto genuino de las divisiones inferiores, es el que tiene colgado el cartelito de “en venta”. Una lástima.

Por Javier García