1980 – 1989

River  obtuvo el campeonato en 1980, cuando el certamen se llamaba Cuarto Centenario de la Fundación de Buenos Aires, lo que hizo que el conjunto de Núñez lograra por segunda vez en su historia un tricampeonato. Angel Labuna, quien había ganado seis títulos como técnico, le dejó su lugar a  Alfredo Di Stéfano. Al año siguiente, se contrató a Mario Alberto Kempes, Julio Olarticoechea y Américo Gallego, quienes aportaron lo suyo para conseguir el campeonato de 1981, tras ganarle a Ferro Carril Oeste.

En 1982, comenzó una nueva época oscura para el club, con peleas, huelga de jugadores y, básicamente, poco fútbol. Lo único bueno que se puede destacar de esa etapa fue la contratación de uno de los jugadores más importantes para la historia del club: el Príncipe, Enzo Francescoli.

Al borde del descenso, en 1984, Hugo Santilli asumió la presidencia del club y eligió a Héctor “Bambino” Veira como técnico. El equipo reflotó, pero no le alcanzó para ganar la final del Torneo Nacional, que se disputó ante el mejor Ferro de la historia. Un tiempo más tarde llegaría el año más glorioso para La Banda. Es que River conquistó el Campeonato de Primera División de 1985/86 (que después de otra reestructuración sería al estilo europeo, jugándose un certamen por año), la Copa Libertadores ante América de Cali y la Copa Intercontinental, en Tokio, frente a Steaua Bucarest, gracias al gol del uruguayo Antonio Alzamendi.

Carlos Timoteo Griguol reemplazó a Veira, en 1987. El técnico, de exitoso paso por Fero, consiguió la Copa Interamericana ante Liga Deportiva Alajuelense, de Costa Rica. Más tarde, se retiró Alonso, con 374 partidos jugados, 179 goles y en un Monumental repleto de fanáticos. Mientras tanto, el plantel quedó bajo la conducción de César Luis Menotti, quien tuvo que renunciar al poco tiempo, como consecuencia de los malos resultados deportivos.