1930 – 1939

Finalmente, en 1931 se jugó el primer campeonato profesional del fútbol argentino, dejando atrás el amateurismo. River Plate finalizó en cuarto lugar, lo que no dejó conformes a los hinchas ni a los dirigentes, debido a que ese mismo año Carlos Peucelle ingresó al plantel, gracias a que el club desembolsó por él la increíble suma de 10.000 pesos.

En 1932, los desde ese entonces apodados millonarios, escandalizaron al mercado contratando a Bernabé Ferreyra, goleador de Tigre, por $35.000. Este hecho coincidió con el de River volviendo a usar la banda roja. Tanta revolución en el club dio sus frutos, ya que se convirtió en el segundo campeón de la era profesional –el primero en su historia–, tras vencer 3-0 a Independiente, en un desempate que se llevó a cabo en la cancha de San Lorenzo. También obtuvo la Copa Competencia, superando a Estudiantes. Mientras crecía a nivel futbolístico, también lo hizo socialmente, convirtiéndose en uno de los fenómenos populares más importantes de ese tiempo.

Al año siguiente, River le ganó por primera vez en el profesionalismo Boca, su clásico rival, dejándolo sin chances de consagrarse campeón luego de imponerse 3-1, por la última fecha del campeonato. En 1936 y 1937, gracias al fútbol desplegado por los hoy ídolos del club, José Manuel Moreno y Adolfo Pedernera, La Banda obtuvo el bicampeonato. El 26 de mayo de 1938, se inauguró el glorioso Estadio Monumental, actual templo en el que se pudieron ver los momentos más importantes, tanto de River Plate, como del fútbol argentino. En 1939, debutó otro hombre indiscutido de la historia riverplatense, y el mayor goleador de la historia del club y del profesionalismo (293 tantos junto con Arsenio Erico): Angel Amadeo Labruna.