Uno por uno vs. Atlanta

Pasión Monumental analiza la actuación de cada jugador de River y le asigna un puntaje luego de la histórica goleada 7-1 sobre el conjunto de Villa Crespo, por la novena fecha de la B Nacional.

Leandro Chichizola (6): de no haber sido porque sus compañeros lo hicieron participar bastante en la salida desde el fondo, hubiera sido una figura decorativa porque solamente tuvo que salir a descolgar un par de centros y, obviamente, no tuvo culpa en el gol.

Luciano Vella (7): marca y proyección. Dio batalla en cada acción con pelota dividida y, generalmente, se impuso. Prolijo para la salida, con criterio para abrir la cancha y muy concentrado en los pocos mano a mano que tuvo con los rivales.

Alexis Ferrero (6): cometió el penal y eso fue una pequeña mancha. Sin embargo, el marcador central estuvo firme durante toda la tarde, fue muy oportuvo en algunos cruces y mostró mucha serenidad para salir jugando como el resto.

Jonatan Maidana (6,5): recuperó la regularidad que lo caracteriza desde que Ferrero volvió a la zaga. Inteligencia y serenidad tanto para la marca como para la circulación de la pelota.

Carlos Arano (6,5): tal vez haya sido su mejor actuación con la camiseta de River. Los hinchas lo dejaron jugar tranquilo y él respondió con creces. Fue prácticamente impasable cuando lo encararon, tuvo algunas incursiones en ofensiva y acertó en la mayoría de pases.

Carlos Sánchez (8,5): merecía un gol por todo lo que hizo. Ganó en casi todas las pelotas divididas, tocó de primera, apeló a las mejores opciones para jugar en corto y dio varias asistencias. Clave para el segundo tanto, con un esfuerzo notable y mucha viveza.

Ezequiel Cirigliano (7,5): impresionante. Recuperó muchas veces el balón, se movió con un sentido muy importante de la ubicación, hizo los relevos, presionó y, como si fuera poco, mostró una precisión enorme para tocar con velocidad.

Martín Aguirre (8,5): abrió la cuenta con garra e intuición para capturar un rebote en el área chica. Siempre que la pelota pasó por él fue de manera simple y eficaz, tanto para dársela a un compañero cercano como para utilizar las bandas y buscar en profundidad. Gran dupla con Cirigliano.

Lucas Ocampos (9): brillante. Recorrió todo el costado izquierdo permanentemente. Calidad envidiable para bajar la pelota en los cambios de frente, perseverancia y convicción para encarar y trabar, criterio en el juego asociado, una definición bárbara en su gol y mucho más. Crack.

Andrés Ríos (8): más allá de que desperdició varias chances claras, fue determinante por su compromiso en la generación de ataques. Se impuso en el juego aéreo, actuó como pivote constantemente, tuvo algunos movimientos bárbaros y, sobre el final, encontró su premio para el séptimo gol.

Fernando Cavenaghi (10): ¿qué se puede decir? Maravilloso. Intervino en el primer gol, aprovechó un espacio para el segundo, dio el pase en el tercero, definió muy bien en el cuarto, fue lujoso para picarla en el quinto, generoso para asistir en el sexto y siguió buscando. Rodrigo Llinás evitó el póker a pocos segundos del tiempo reglamentario. Tarde inolvidable para él.

Los que ingresaron

Facundo Affranchino (7): ingresó por Aguirre y ocupó la banda derecha. Veloz, encarador y perseverante para no dar por perdida ninguna pelota. Envió el centro para el séptimo y se mostró muy preciso con los pases.

Mauro Díaz (7): simple para tocar y con mucha movilidad por todos los sectores del campo. Dio varios pases precisos y punzantes en los últimos metros. Muy inteligente para el tiro libre que Affranchino aprovechó y Ríos concretó.

Fabián Bordagaray (7): con menos participación que los otros dos ingresados, aunque tan efectivo como ellos. Hizo circular la pelota y se dio el gusto de marcar el sexto tanto en sus primeros minutos de la temporada. Unos segundos antes había tenido otra chance.

Por Germán Balcarce /// Foto: Joel Richards