A tiempo de cambiar

Han pasado las primeras cinco fechas de este largo camino de regreso a la Primera División y, si bien desde los números podríamos decir que comenzó de la mejor manera, debemos ser más cautos, sobre todo porque con el pasar de los partidos el conjunto dirigido por Matías Almeyda ha disminuido en su rendimiento.

Si hoy vemos contra quiénes fueron los triunfos, nos vamos a dar cuenta que esos rivales no sólo fueron vencidos por River, sino que también son los más débiles, de acuerdo a los resultados.  El primero fue 1-0 frente a Chacarita, que sólo ganó un partido, empató uno y perdió tres.  El segundo capítulo fue en Mendoza, ante Independiente Rivadavia (cuatro caídas y un triunfo), con victoria 3-1, en el mejor partido del millonario. Luego llegó Desamparados, que perdió tres encuentros y tan sólo festejó en uno.

De esta manera, queda en evidencia que River aún no consiguió superar a los equipos que se perfilan como protagonistas. Empate frente a Quilmes, justo por el desarrollo, los cerveceros ganaron dos encuentros, cosecharon dos empates y una sola derrota. Por último la igualdad en dos goles ante Defensa y Justicia, los de varela ganaron dos encuentros, empataron uno y cayeron en dos oportunidades.

¿Almeyda encontró el equipo? Por resultados se podría decir que sí, porque River aún se mantiene invicto y ocupa el segundo lugar en la tabla. Pero por rendimiento y por quienes fueron los rivales, no. ¿Qué debe mejorar? La salida desde el fondo con la pelota debe ser más prolija, tiene que haber equilibrio en la mitad de la cancha y lograr otras variantes en ataque, entre otras cosas.

¿Debe realizar cambios? Sí, es el momento de meter mano. Daniel Vega, ya recuperado del esguince del hombro derecho, debe ocupar el arco por Leandro Chichizola, quien se mostró seguro debajo de los tres palos, aunque muy flojo con los pies, regalándole demasiadas pelotas a los rivales. Agustín Alayes no logra mostrar los antecedentes que lo llevaron a ponerse la camiseta riverplatense: se lo ve inseguro y, si bien gana mucho en el juego aéreo, con los pies ha perdido mucho, un hecho que no es menor que en el banco está Alexis Ferrero, quien por su nivel debería estar entre los once.

Por último, ya es hora de que juegue Cristian Ledesma, conocedor como pocos del puesto de volante central y con gran manejo de pelota, algo de lo que hoy carece Nicolás Domingo, a quien sí se le valora el sacrificio en la cancha, aunque con eso solo no alcanza. Almeyda está a tiempo de cambiar y que sus dirigidos jueguen bien a lo largo de los 90 minutos, ya que hasta hoy sólo lo consiguió en algunos tramos. Pero por los nombres que integran el plantel lo puede lograr, debido a que no son muchos los equipos que cuentan con jugadores como Fernando Cavenaghi, Alejandro Domínguez, Carlos Sánchez, Martín Aguirre, Jonatan Maidana, César González y el juvenil Lucas Ocampos, el grand acierto del DT.

Frase desacertada

“Con Passarella voy a la guerra”, manifestó Almeyda, en los últimos días. Las palabras son pocos felices para el hincha millonario, si tenemos en cuenta que Juan José López, técnico con el que River descendió, siempre dijo ser soldado del presidente de River y su fidelidad lo llevó a permitir que le sugirieran cómo debía armar el equipo, con las consecuencias ya conocidas. El actual entrenador tiene una fuerte personalidad, por lo que es difícil que quieran interceder en su formacióm, pero con este tipo de declaraciones abre una puerta hacia la duda.

Por Paulo Filippini