¿Quién es Defensa y Justicia?

Pasión Monumental repasa la historia de la institución ubicada en Florencio Varela, cuyo apodo y colores actuales están íntimamente ligados a una empresa de colectivos.

Defensa y Justicia es uno de los clubes más jóvenes del fútbol argentino, debido a que se afilió a la AFA el 20 de diciembre de 1977 y empezó a participar el año siguiente, a pesar de que fue fundado el 20 de marzo de 1935, cuando un grupo de amigos se reunía a jugar en la calle Mitre y decidió armar un club de fútbol, a metros de un baldío.

Tan sólo necesitó cuatro años para lograr su primer ascenso, cuando obtuvo el título en Primera D. En ese entonces, Defensa usaba casacas azules con vivos blancos, pero la historia cambió cuando la empresa de transportes El Halcón empezó a patrocinar al club, que en 1981 firmó un convenio para que los colores del equipo pasaran a ser los actuales, es decir verde y amarillo.

Con una hinchada muy numerosa para la Primera C, Defensa dio otra vuelta olímpica en 1985 y, en consecuencia, subió a Primera B. Como si fuera poco, la reestructuración de la temporada posterior le permitió instalarse en el Nacional B desde su primer certamen, hasta que descendió en 1993, por primera y única vez en su historia.

Sin embargo, regresó a la segunda categoría en 1997. A partir de ahí, se afianzó definitivamente e incluso armó planteles competitivos, aunque a mediados de 2006 estuvo a escasos segundos bajar nuevamente, hasta que Ezequiel Miralles clavó un tiro libre histórico para el 3-3 final contra Morón, que estaba dos goles arriba durante el descuento.

DATOS RELEVANTES

Nombre completo: Club Social y Deportivo Defensa y Justicia

Fecha de fundación: 20 de marzo de 1935 (se afilió a la AFA en 1977)

Apodo: El Halcón

Primer partido oficial: 4 de marzo de 1978, venció 2-1 a Cañuelas

Debut en el Nacional B: 19 de julio de 1986, perdió 2-1 frente a Tigre

Ascensos: 3 (1982, 1985 y 1997)

Descensos: 1 (1993)

Presidente: José Lemme

Estadio: Norberto Tito Tomaghello (capacidad: 8.000)

Jugador más reconocido: Julio Ricardo Villa

Por Germán Balcarce